Luchas intestinas
Las declaraciones del alcalde y primer subsecretario del PRD, Juan Carlos Navarro, han remecido los cimientos del partido gobernante. Sus duras acusaciones al presidente Torrijos en el tema de la seguridad pública y su consecuente responsabilidad en una hipotética derrota del PRD en la campaña presidencial buscan posicionarlo para reclamar el liderazgo de su colectivo si este es derrotado en dicha contienda. Independientemente de los detalles coloquiales, sobre espacios políticos, reembolsos millonarios y demás temas mundanos, lo fundamental es que se ha adelantado la lucha por el control del PRD.
Lo lógico sería que esa pugna se diera después de las elecciones de mayo del 2009. Sería de esperar que si Balbina Herrera triunfara en dichas elecciones, se encaminaría a reformar los estatutos del partido para trasladar el "poder real" de la secretaría general -que ocupa Martín Torrijos- a la presidencia del partido -que ocupa ella-. Esto sería explicado como tan sólo una homologación al resto de los partidos políticos, en donde el líder del grupo es el presidente del mismo y no el secretario general.
Si el resultado les fuera adverso, sería de esperar que Martín Torrijos asumiera como "líder de la oposición", al ser secretario general del partido más grande y con una grande -si no mayoritaria- bancada legislativa, y el control de la mayoría de los municipios del país. Sin embargo, la movida de Juan Carlos Navarro pareciera indicar dos cosas: Lo primero, que sin su participación en la fórmula presidencial, el PRD perderá; y lo segundo que si el PRD pierde será por culpa de Martín Torrijos y de no haberlo sumado a él en la papeleta con lo que correspondería la renuncia de Martín Torrijos a la secretaría general y el paso del primer subsecretario general -entiéndase Juan Carlos Navarro- al liderazgo del partido. Sea cual sea el escenario, los últimos hechos hacen pensar a varios analistas que, a los principales líderes del PRD -con la excepción de Balbina Herrera y parte de su equipo de trabajo- no les interesaría realmente ganar las próximas elecciones.