Más apuntes sobre articulados y desarticulados
Cada día se comprueba que el presente es un gobierno desarticulado o, lo que es lo mismo, suma de incoherencias. Y lo anterior, sin mencionar su arrogancia y absoluta falta de respeto por la opinión pública; a la que hay que agregar su intolerancia ante la más leve crítica, como lo demuestra la soberbia insolente con que responde al cuestionamiento de sus desmanes, especialmente cuando alguno de los dirigentes de "la llamada oposición", tibiamente rechaza alguna medida gubernamental.
Los buses articulados. Repasen ustedes lo ocurrido con la promesa, incumplida igual que todas las otras, de dar una solución "articulada" al problema del transporte público que, por obligación moral, debió ser primerísima prioridad del gobierno de turno, ya que el caos que hoy viven y sufren los usuarios fue engendrado cuando "la patria nueva" era "patria vieja", y se amamantaba en los cuarteles. Las mafias transportistas fueron creadas y aupadas por los cuarteles y el PRD. Por consiguiente, no debe sorprender que "la firmeza" que el gobierno emplea contra obreros y estudiantes, se vuelva largas y acomodos, cuando se trata de "sus hijos predilectos".
Después de muchos anuncios y costosísimas viajaderas (se dice que fueron hasta Siberia para estudiar el transporte en trineos), al final, ha trascendido que el gobierno se desarticuló, es decir, reculó ante "sus muchachos" que, bajo ninguna circunstancia, deben quedar fuera del negocio. Los usuarios que sigan arriesgando sus vidas, para que un grupito siga acaparando cupos, recibiendo préstamos que no pagan, y enriqueciédose.
Pongan atención a lo que seguirá al anuncio de la ministra. Con el pretexto de que su preocupación son los usuarios, los transportistas recibirán nuevos financiamientos dizque para renovar sus flotas, se aumentará el pasaje y los usuarios seguirán jorobados. Sólo habrá que esperar un poco.
El caso PYCSA-Oderbrecht. Contra viento y marea, y también después de reiteradas manifestaciones de que actuarían con firmeza (esto al comienzo del gobierno), en lugar de tomar acciones contra PYCSA; anular su contrato por incumplimiento y exigir las indemnizaciones que legalmente correspondía exigir, nuevamente el gobierno de turno se desarticuló; se transformó en resucitador y en mago legal, al sacarse de la manga una inventada "cesión de derechos". Sin licitación, se adjudicó el contrato a Oderbrecht; PYCSA fue premiada, al permitírsele "ceder sus derechos", y quien sabe si hasta fue compensada "adecuadamente", porque así se hace en un gobierno desarticulado.
La cinta costera. A rompe y rasga, en contra de reputadas opiniones, técnica y financieramente sustentadas, muy ufano y, por supuesto con el visto bueno de su jefe, el excomandante instalado en el MOP ha hecho saber que "la cinta costera va". ¿Cómo se escogerá a la empresa a la que se adjudicará la construcción? Pues de acuerdo con una regla muy "sui generis": el precio licitado es secundario; utilizando "otros factores" se puede favorecer a la empresa que ofreció el precio más alto. No importa que este sea 20% ó 30% mayor que el más bajo ofrecido. Y, tampoco importa que las dos empresas que participaron ofertaran muy por encima del estimado del gobierno. ¡A qué preocuparse por esas minucias!
Como seguramente a ustedes no se les ha ocurrido, una ayudita: Una de las dos empresas que participó en la licitación es, nada más y nada menos, que "la cesionaria" de PYCSA, el consorcio brasileño Oderbrecht. Y la otra, ¡Dios no agarre confesados!, la angelical ICA, a la que debemos agradecerle que todos los días agranda el territorio nacional con los interminables rellenos que sigue haciendo en Punta Pacífica; "derecho que se ganó" como parte del precio por haber construido la "extraordinaria obra de ingeniería que es el Corredor Sur", plagado de rajaduras y defectos de construcción.
Si alguien todavía pudiera pensar que en el actual gobierno queda algo articulado, empaten el caso de la "cinta costera" con el primer contrato de excavación del Canal. Si, para la "cinta costera", el precio es de poca importancia; para los primeros trabajos de excavación es lo contrario. Acá el precio lo es todo e, indefectiblemente, necesariamente, el "primer contratito", debió adjudicarse a la empresa CUSA, de propiedad de parientes muy cercanos al Administrador del Canal. A ese respecto varios dirigentes de "la llamada oposición" han manifestado "preocupación", porque dicen: puede ser presagio de otras "intransparencias".
Como dos posiciones diametralmente opuestas se descartan mutuamente, queda patente que al gobierno de turno le importa un bledo ser articulado. La cosa es salirse con la suya, y punto. Frente a estos juegos y rejuegos, sería importante que "la llamada oposición" hiciera algo más que "mostrarse preocupada".
Por hoy, cerraré mi lista con la "articulada" convocatoria a sesiones extraordinarias para aprobar el TLC con los Estados Unidos, porque eso es lo que se hará. Muchas personas, bien intencionadas habrán acudido a las sesiones de la comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea para exponer sus observaciones sobre el tratado firmado a las carreras el pasado 28 de junio. Las mismas, desde luego, quedarán en las actas de la comisión; pero en nada influirán sobre la decisión del gobierno de aprobarlo, íntegramente, con todos los votos oficialistas, a los que se agregarán, no lo duden, bastantes de "la llamada oposición".
Lo firmado el 28 de junio pasado es definitivo y no puede ser enmendado ni modificado por ninguna de las partes. Los tratados firmados por el gobierno Bush, bajo la fórmula legal del Fast Track, que venció el último día de junio, deben ser aprobados o rechazados, sin modificaciones por el Congreso de los Estados Unidos. Allá podría darse la sorpresa de un rechazo; en Panamá, esa posibilidad no es ni siquiera remota. Además, estoy convencido de que, oportunamente, nos fue sugerido que lo aprobáramos, rápidamente, "para enviar un mensaje de buen comportamiento a los congresistas norteamericanos" y evitar así que puedan ponerse difíciles.
Un editorial reciente concluía preguntando: ¿Por qué tanta prisa para aprobar el tratado en la Asamblea si, en el mejor de los casos, el congreso estadounidense no lo verá sino en septiembre? Esa pregunta tenía y tiene mérito, pues no ha habido ninguna divulgación. Sin embargo, eso no le quita el sueño a un gobierno tan "articulado" como los desarticulados buses el del PRD.
Los buses articulados. Repasen ustedes lo ocurrido con la promesa, incumplida igual que todas las otras, de dar una solución "articulada" al problema del transporte público que, por obligación moral, debió ser primerísima prioridad del gobierno de turno, ya que el caos que hoy viven y sufren los usuarios fue engendrado cuando "la patria nueva" era "patria vieja", y se amamantaba en los cuarteles. Las mafias transportistas fueron creadas y aupadas por los cuarteles y el PRD. Por consiguiente, no debe sorprender que "la firmeza" que el gobierno emplea contra obreros y estudiantes, se vuelva largas y acomodos, cuando se trata de "sus hijos predilectos".
Después de muchos anuncios y costosísimas viajaderas (se dice que fueron hasta Siberia para estudiar el transporte en trineos), al final, ha trascendido que el gobierno se desarticuló, es decir, reculó ante "sus muchachos" que, bajo ninguna circunstancia, deben quedar fuera del negocio. Los usuarios que sigan arriesgando sus vidas, para que un grupito siga acaparando cupos, recibiendo préstamos que no pagan, y enriqueciédose.
Pongan atención a lo que seguirá al anuncio de la ministra. Con el pretexto de que su preocupación son los usuarios, los transportistas recibirán nuevos financiamientos dizque para renovar sus flotas, se aumentará el pasaje y los usuarios seguirán jorobados. Sólo habrá que esperar un poco.
El caso PYCSA-Oderbrecht. Contra viento y marea, y también después de reiteradas manifestaciones de que actuarían con firmeza (esto al comienzo del gobierno), en lugar de tomar acciones contra PYCSA; anular su contrato por incumplimiento y exigir las indemnizaciones que legalmente correspondía exigir, nuevamente el gobierno de turno se desarticuló; se transformó en resucitador y en mago legal, al sacarse de la manga una inventada "cesión de derechos". Sin licitación, se adjudicó el contrato a Oderbrecht; PYCSA fue premiada, al permitírsele "ceder sus derechos", y quien sabe si hasta fue compensada "adecuadamente", porque así se hace en un gobierno desarticulado.
La cinta costera. A rompe y rasga, en contra de reputadas opiniones, técnica y financieramente sustentadas, muy ufano y, por supuesto con el visto bueno de su jefe, el excomandante instalado en el MOP ha hecho saber que "la cinta costera va". ¿Cómo se escogerá a la empresa a la que se adjudicará la construcción? Pues de acuerdo con una regla muy "sui generis": el precio licitado es secundario; utilizando "otros factores" se puede favorecer a la empresa que ofreció el precio más alto. No importa que este sea 20% ó 30% mayor que el más bajo ofrecido. Y, tampoco importa que las dos empresas que participaron ofertaran muy por encima del estimado del gobierno. ¡A qué preocuparse por esas minucias!
Como seguramente a ustedes no se les ha ocurrido, una ayudita: Una de las dos empresas que participó en la licitación es, nada más y nada menos, que "la cesionaria" de PYCSA, el consorcio brasileño Oderbrecht. Y la otra, ¡Dios no agarre confesados!, la angelical ICA, a la que debemos agradecerle que todos los días agranda el territorio nacional con los interminables rellenos que sigue haciendo en Punta Pacífica; "derecho que se ganó" como parte del precio por haber construido la "extraordinaria obra de ingeniería que es el Corredor Sur", plagado de rajaduras y defectos de construcción.
Si alguien todavía pudiera pensar que en el actual gobierno queda algo articulado, empaten el caso de la "cinta costera" con el primer contrato de excavación del Canal. Si, para la "cinta costera", el precio es de poca importancia; para los primeros trabajos de excavación es lo contrario. Acá el precio lo es todo e, indefectiblemente, necesariamente, el "primer contratito", debió adjudicarse a la empresa CUSA, de propiedad de parientes muy cercanos al Administrador del Canal. A ese respecto varios dirigentes de "la llamada oposición" han manifestado "preocupación", porque dicen: puede ser presagio de otras "intransparencias".
Como dos posiciones diametralmente opuestas se descartan mutuamente, queda patente que al gobierno de turno le importa un bledo ser articulado. La cosa es salirse con la suya, y punto. Frente a estos juegos y rejuegos, sería importante que "la llamada oposición" hiciera algo más que "mostrarse preocupada".
Por hoy, cerraré mi lista con la "articulada" convocatoria a sesiones extraordinarias para aprobar el TLC con los Estados Unidos, porque eso es lo que se hará. Muchas personas, bien intencionadas habrán acudido a las sesiones de la comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea para exponer sus observaciones sobre el tratado firmado a las carreras el pasado 28 de junio. Las mismas, desde luego, quedarán en las actas de la comisión; pero en nada influirán sobre la decisión del gobierno de aprobarlo, íntegramente, con todos los votos oficialistas, a los que se agregarán, no lo duden, bastantes de "la llamada oposición".
Lo firmado el 28 de junio pasado es definitivo y no puede ser enmendado ni modificado por ninguna de las partes. Los tratados firmados por el gobierno Bush, bajo la fórmula legal del Fast Track, que venció el último día de junio, deben ser aprobados o rechazados, sin modificaciones por el Congreso de los Estados Unidos. Allá podría darse la sorpresa de un rechazo; en Panamá, esa posibilidad no es ni siquiera remota. Además, estoy convencido de que, oportunamente, nos fue sugerido que lo aprobáramos, rápidamente, "para enviar un mensaje de buen comportamiento a los congresistas norteamericanos" y evitar así que puedan ponerse difíciles.
Un editorial reciente concluía preguntando: ¿Por qué tanta prisa para aprobar el tratado en la Asamblea si, en el mejor de los casos, el congreso estadounidense no lo verá sino en septiembre? Esa pregunta tenía y tiene mérito, pues no ha habido ninguna divulgación. Sin embargo, eso no le quita el sueño a un gobierno tan "articulado" como los desarticulados buses el del PRD.