default

Mediadores de conocimiento


La educación es un camino que no tiene límites y no tiene fronteras; está lleno de luces largas y horizontes amplios. Panamá necesita maestros y maestras con energía, entusiasmo, valores, talentos, ideales, creatividad y que posean un buen equilibrio emocional, cualidades propias de un líder optimista. El liderazgo es una actitud que todos los seres humanos tienen de manera innata. Este debe ser el vestido que todo mediador de proceso tiene que usar en los laboratorios del saber para lograr el éxito. En esta profesión no hay progreso sin dilema, los grandes planes se obtienen resolviendo problemas. La clave es la actitud y aptitud que se tienen para transmitir ese oasis de sabiduría, ese tesoro incalculable de conocimientos que debemos hacer llegar a toda la juventud que se educa en las aulas de cada escuela.
La juventud panameña vive un momento histórico, es el líder de este siglo. Si cada guía o educador le ofrece las herramientas adecuadas podrá vencer las drogas, el alcohol y el desempleo, será capaz de manejar exitosamente conflictos culturales (moda) y de valores.
La actitud positiva, pasión, determinación, trabajo en equipo y respeto deben ser compañeros permanentes en esta labor. Nuestra misión es contribuir a que cada estudiante incremente confianza, creatividad, visión de futuro y crear en él cambios positivos que sean semillas de grandeza que tendrán la oportunidad de crecer, florecer y convertirse en árboles frondosos, guardianes de los cien primeros años de la historia patria.
Cada primero de diciembre se rinde gratitud y reconocimiento a quienes con abnegación y desprendimiento despliegan una importante labor en la sociedad, como es la de moldear a los niños y niñas para que sean hombres y mujeres felices, productivos y forjadores de una patria optimista. La labor del maestro y la maestra es tan sacrificada y hermosa que nada se pierde si la sociedad reconociera el valor del trabajo educativo en forma debida, pues de él depende el progreso de una nación. La educación será buena si los educadores son buenos, y será deficiente si la preparación de maestros, maestras y profesores es deficiente. Es una responsabilidad y un privilegio contribuir a la formación de los líderes del mañana. Esta es la labor que inició Jesucristo, a quien se le llama: "Maestro"

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América