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México, ¿izquierda democrática?


Acaba de ascender a la presidencia del Estado mexicano un dirigente probo, preparado académica y políticamente para serlo, cuyos progenitores representan la base ejecutora del desarrollo económico y cultural de su nación, un hombre que a fuerza de actuar bajo los dictámenes de su conciencia, determinó su camino político por el sendero que lo llevó al éxito anhelado. El presidente Felipe Calderón utilizó los mecanismos que la Constitución de su país y los instrumentos electorales que "todas" las agrupaciones políticas, en alianza o no, avalaron y aprobaron como elementos irrevocables para aceptar la decisión popular que en su momento tomara el pueblo mexicano. Bajo esas condiciones y por la mayoría de su ciudadanía el Presidente fue electo y bajo esas mismas condiciones debe gobernar.
Mayoría en este caso es 2 sobre 1, 1000 sobre 999, 33.90% sobre 33.89%, siempre uno más que el otro, fueron las reglas del juego. ¿Se puede anular la victoria de un equipo de fútbol que le gana 2 a 1 al otro, porque el balón entró por una de las esquinas de la portería y no por el centro o que se tuvo que ir a la decisión por tiros penales? ¿Anular la victoria en un partido de béisbol por ganarlo en episodios extras o la de un resultado en baloncesto porque la victoria se debió a un tiro libre y no a una canasta de dos puntos?
La analogía deportiva sirve simplemente para ratificar el resultado obtenido por el Presidente Calderón y que los grupos perdedores no quieren aceptar porque fue por un tiro libre que se ganó el partido, ¡tremendo anotador tuvo el equipo triunfador! El problema de los que no ganaron es que su jugador clave, primero, no supo anotar el punto de la victoria convenciendo a la mayoría del electorado y segundo, lo que es peor aún, no quiso aceptar su derrota, eso lo hace un doble perdedor. La democracia entonces para él sólo es válida y justa cuando lo favorece, no a su contrincante ¡allí sí cuentan las reglas, qué forma de ser demócratas!
A título personal manifiesto abiertamente que en nuestra nación, Panamá, hay reglas en el juego electoral que no me satisfacen, como por ejemplo: la ausencia de una segunda vuelta a la elección presidencial cuando no existe la mayoría absoluta del electorado, 50% más uno. Si mi memoria no me es infiel, desde 1989 hasta la fecha hemos tenido un solo período presidencial donde el máximo ejecutivo gubernamental obtuvo la mayoría electoral absoluta y otro donde se obtuvo solo un 33% del voto a favor del Presidente electo. Sin embargo, eran las reglas del juego y se cumplieron y no se declaró espúreo el triunfo de este último. Sean justas o no, son las establecidas y hasta que no hayan reformas a las mismas, éstas seguirán siendo las que habrá que cumplir en el campo electoral nacional.
La reciente elección en Nicaragua es una fiel muestra de un acomodo electoral (el cual rechazo) para favorecer a uno de los candidatos, pero se usaron las reglas establecidas para hacerlo. Para evitar exabruptos como el de la vecina república centroamericana creo firmemente en la segunda vuelta presidencial y en el triunfo por mayoría absoluta electoral.
Lo inaceptable del caso mexicano, tema de este escrito, es que los llamados izquierdistas democráticos, que en definitiva, muchos de ellos al igual que en nuestro país, usan al sistema y a la denominación democrática como bandera para sus actos antidemocráticos, no han acatado las disposiciones legales electorales establecidas. El derecho a disentir lo provee la democracia real y ellos, aunque por sus actos se descalifican, tienen derecho a hacerlo, pero igualmente tienen la responsabilidad de cumplir con sus deberes y ¡esto sí no lo han hecho!
El problema está en cómo disentir y en la "izquierda democrática" mexicana, escogieron el camino de la confrontación y de la utilización de masas al estilo de las "izquierdas radicales", acciones que estoy seguro son minoritarias entre sus miembros. Obstaculizar la ascendencia ceremonial del "verdadero y legítimo" Presidente de su país y de "fabricar" un gobierno fantasma, es bochornoso para el pueblo mexicano pensante y patriota, y deja plasmada una imagen negativa en el concurso de las naciones del mundo. Qué puede ser más digno y ejemplarizante que aceptar la derrota, agruparse nuevamente, si pueden y si así lo desean, elegir internamente a un dirigente con estampa de victorioso y en el período asignado para ello ir a las urnas y tratar de vencer al contrario, eso sí, dentro de las reglas del juego. Si quieren utilizar los términos de "izquierda democrática", las herramientas están allí para hacerlo; pero que no escondan su radicalismo bajo el paraguas de la verdadera democracia.
En la Grecia Antigüa es que, según los narradores, iniciaron las festividades en honor a las madres.
La historia cuenta que dentro de sus celebraciones ellos glorificaban a la diosa Rhea, quien era madre de los dioses Zeus, Hades, Poseidón, Hera, Hestia y Deméter.
Pero, la celebración formal tuvo otro origen. Investigaciones revelan que en 1905, la joven estadounidense Ana Jarvis, de Philadelphia, le escribió a varias personalidades solicitándoles apoyo para su plan de celebrar este día en el aniversario de la muerte de la suya, ocurrida el segundo domingo de mayo.
Por lo anterior en 1910 casi todos los estados de Estados Unidos apoyaron la iniciativa y en 1914 fue proclamado legalmente el Día de la Madre como fiesta nacional.
En nuestro país, el 8 de diciembre fue la fecha escogida en 1924 para rendirle tributo a ser tan especial.
Aparentemente surge por un arreglo político, por el que el diputado de ese entonces Aníbal D. Ríos propuso el traslado de la celebración para este día.
¿Qué tiene planeado hacer para agasajar a su madre en este día?
Belis Domínguez: "Además de hacerle un regalo a mi mamá, pienso pasar todo el día con ella en familia, como una manera de aprovechar este día especial. En ocasiones descuidamos grandes momentos con nuestras madres por el trabajo".
Jorge Arrocha: "Le voy a dar un regalo, además haré un alto en mi trabajo para dedicarle todo el día con mi esposa, pues ella se lo merece todo, por toda su dedicación, amor y esmero".
José Díaz: "Le voy a rendir tributo a mi esposa, pues ha sido una mujer, esposa y madre ejemplar, por lo que se merece todo el cariño y amor. Esto como una humilde forma de agradecerle toda su dedicación y esmero, para con toda la familia".
Vilma Salinas: "Voy a pasar este día especial con mi mamá, puesto que muchas veces en las diferentes épocas del año, ya sea por el trabajo o los problemas las descuidamos un poco, por lo que este día es propicio tratar de recobrar esos momentos perdidos".
Antonio Valderrama: "Este día lo voy a pasar con mi esposa y aunque no tengo para comprarle un regalo, con todas mis atenciones espero que la pase lo mejor posible porque se lo merece".

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