¿Miedo a Mireya o qué?
Recientemente han surgido declaraciones con relación a la escogencia del candidato del Partido Arnulfista, Dr. José Miguel Alemán, en las cuales, entre tantas cosas, se le endilga el hecho de ser el elegido de la Presidenta de la República y que por tal motivo ella cargaría con esa candidatura. Igualmente señalaban otros que Mireya pareciera que estuviera en campaña y que ella no debería meterse en la parte política de las elecciones, sino simplemente ser un mirón de palo.
Llama la atención de todo esto el hecho notorio, y casi unánime, de que existe un pavor a Mireya Moscoso, aún después de haber pasado ya hace mucho tiempo las elecciones del "99; y esto es así porque se han preocupado más los opositores en atacarla como si ella fuera la candidata del partido, con lo cual demuestran que prefieren que ella no entre en el ring político debido a que todavía no se recuperan de la pelonera que les dio en las elecciones pasadas.
Pero dejando al margen un poco las diatribas que se han dados, es de reconocer por propios y extraños que la señora Moscoso mantiene un liderazgo casi intocable en cuanto a manejo político, y eso no se puede tapar. De allí que el PRD y los otros partidos de oposición de recién data, atacan a Mireya, porque saben que si ella endosa su liderazgo a José Miguel Alemán, posiblemente estaría dando un espaldarazo definitivo a las aspiraciones de este último, con lo cual el resto de los candidatos se tendrían que esforzar más de la cuenta para poder competir.
Mireya, con su forma de ser y no siendo monedita de oro, se ha sabido ganar el aprecio y admiración de muchas personas en el país, personas que han recibido ayuda de su gobierno sin importar el colectivo político al cual pertenecen, pues ese era su compromiso al asumir el mando de la nación; y así lo ha hecho, llegando a los sectores más necesitados del país, en especial al interior, en donde los gobiernos no llegaban, ya que se interesaban sólo en la capital porque allí estaba la mayoría de la gente que decidía una elección, dejando a nuestros interioranos en un segundo plano.
Con su andar diario y patrullaje doméstico, como diría otro, Mireya sigue trabajando por el país de todos, no se detiene a responder las constantes calumnias, porque su forma de ser se lo impide, pues busca siempre el lado positivo de su labor, y es consciente que muchas cosas se han hecho bien y que posiblemente se han podido cometer errores o desaciertos, pero que no han sido su intención o simplemente se han hecho a espaldas de ella; pero aún así decide seguir hacia delante, sabe lo que es y lo que representa. Y dentro de eso, ella sabe que como persona normal y como mujer política, tiene un deber con su partido y en ese camino se enrumba; así lo dejó claro en Penonomé, que el hecho de que los anteriores gobernantes hayan dejado huérfanos a sus candidatos, eso no quiere decir que ella lo hará también.
En definitiva, Mireya lo ha dicho: va a trabajar por su partido cuando éste lo necesite, así sea que tenga que trabajar 36 horas al día; pero también ha dejado clara que sigue siendo la presidenta de todos los panameños y bajo ninguna circunstancia dejará de ejercer su mandato en beneficio de los más necesitados, buscando respuestas a los grandes problemas nacionales como empleo, agua, vivienda y muchas otras cosas que fueron su compromiso. Por esto es que Mireya trabaja y por eso desea que el Partido Arnulfista siga en el poder y por eso apoyará al Dr. José Miguel Alemán, así sea que haya llanto y pataleo de los otros oponentes que le tienen miedo a Mireya Moscoso como candidata y sus declaraciones así lo demuestran. Ellos saben que Mireya ya les ganó holgadamente, y si se lo propone, les volverá a dar de esa medicina, porque aparte de ella y su apoyo, el candidato del arnulfismo ha demostrado en su constante recorrer, el compromiso de mantener una agenda social de cara al pueblo y de la mano de los desposeídos, que son los que llevan la peor parte y para los cuales les augura un futuro mejor, contrario al resto de candidatos que sólo buscan satisfacer orgullos propios o egocentrismos, que no nos llevarán a ningún lado. Así veo las cosas y así las cuento.
Llama la atención de todo esto el hecho notorio, y casi unánime, de que existe un pavor a Mireya Moscoso, aún después de haber pasado ya hace mucho tiempo las elecciones del "99; y esto es así porque se han preocupado más los opositores en atacarla como si ella fuera la candidata del partido, con lo cual demuestran que prefieren que ella no entre en el ring político debido a que todavía no se recuperan de la pelonera que les dio en las elecciones pasadas.
Pero dejando al margen un poco las diatribas que se han dados, es de reconocer por propios y extraños que la señora Moscoso mantiene un liderazgo casi intocable en cuanto a manejo político, y eso no se puede tapar. De allí que el PRD y los otros partidos de oposición de recién data, atacan a Mireya, porque saben que si ella endosa su liderazgo a José Miguel Alemán, posiblemente estaría dando un espaldarazo definitivo a las aspiraciones de este último, con lo cual el resto de los candidatos se tendrían que esforzar más de la cuenta para poder competir.
Mireya, con su forma de ser y no siendo monedita de oro, se ha sabido ganar el aprecio y admiración de muchas personas en el país, personas que han recibido ayuda de su gobierno sin importar el colectivo político al cual pertenecen, pues ese era su compromiso al asumir el mando de la nación; y así lo ha hecho, llegando a los sectores más necesitados del país, en especial al interior, en donde los gobiernos no llegaban, ya que se interesaban sólo en la capital porque allí estaba la mayoría de la gente que decidía una elección, dejando a nuestros interioranos en un segundo plano.
Con su andar diario y patrullaje doméstico, como diría otro, Mireya sigue trabajando por el país de todos, no se detiene a responder las constantes calumnias, porque su forma de ser se lo impide, pues busca siempre el lado positivo de su labor, y es consciente que muchas cosas se han hecho bien y que posiblemente se han podido cometer errores o desaciertos, pero que no han sido su intención o simplemente se han hecho a espaldas de ella; pero aún así decide seguir hacia delante, sabe lo que es y lo que representa. Y dentro de eso, ella sabe que como persona normal y como mujer política, tiene un deber con su partido y en ese camino se enrumba; así lo dejó claro en Penonomé, que el hecho de que los anteriores gobernantes hayan dejado huérfanos a sus candidatos, eso no quiere decir que ella lo hará también.
En definitiva, Mireya lo ha dicho: va a trabajar por su partido cuando éste lo necesite, así sea que tenga que trabajar 36 horas al día; pero también ha dejado clara que sigue siendo la presidenta de todos los panameños y bajo ninguna circunstancia dejará de ejercer su mandato en beneficio de los más necesitados, buscando respuestas a los grandes problemas nacionales como empleo, agua, vivienda y muchas otras cosas que fueron su compromiso. Por esto es que Mireya trabaja y por eso desea que el Partido Arnulfista siga en el poder y por eso apoyará al Dr. José Miguel Alemán, así sea que haya llanto y pataleo de los otros oponentes que le tienen miedo a Mireya Moscoso como candidata y sus declaraciones así lo demuestran. Ellos saben que Mireya ya les ganó holgadamente, y si se lo propone, les volverá a dar de esa medicina, porque aparte de ella y su apoyo, el candidato del arnulfismo ha demostrado en su constante recorrer, el compromiso de mantener una agenda social de cara al pueblo y de la mano de los desposeídos, que son los que llevan la peor parte y para los cuales les augura un futuro mejor, contrario al resto de candidatos que sólo buscan satisfacer orgullos propios o egocentrismos, que no nos llevarán a ningún lado. Así veo las cosas y así las cuento.