default

Mireya Moscoso, Alberto Vallarino y Martín Torrijos: &#191por quién votarás?


En la víspera de las elecciones para el cargo de presidente(a), en la República de Panamá, presento algunos comentarios al margen, para aquellos que buscan la opinión de otros como un auxilio en la toma de su propia decisión, en cuanto a por quién votar.
Existen tres candidatos y cada uno de ellos, mediante el empleo de técnicas de mercadeo buscan vender su producto a un pueblo que realmente ha demostrado ser consumista por excelencia. Esta relación de compra y venta en un mercado limitado, con características de oligopolio y con una cultura aún del señor feudal, debiera encausar la determinación de por quién elegir, en función de quién está más próximo a la relación del conocimiento de la cosa pública y de la realidad nacional, sin menospreciar la capacidad del pueblo haciendo promesas teóricas no viables por su realidad cultural.
Dentro de ese contexto hay que reconocer que mayor vivencia sobre la cosa pública y la realidad nacional la posee el candidato Martín Torrijos, a pesar de ser el más joven de los tres. El tuvo la oportunidad de tener la percepción de su padre Omar Torrijos, quien logró alcanzar metas concretas y beneficios tangibles para esa población consumista, en el campo de la educación, la salud, el agro y sobre todo en la formación ideológica del género panameño.
Por otro lado, su participación como viceministro de un ministerio tan complejo con lo es el Ministerio de Gobierno y Justicia, le permitió adquirir experiencia y conocimientos adicionales de gran valía para el devenir del próximo milenio, en donde se nos incorpora la responsabilidad directa de administración y manejo de la vía interoceánica, es decir el Canal de Panamá, entre otras responsabilidades y realidades como la integración hacia el proceso de globalización, único medio de sobrevivir dentro de la vorágine de las bestias más grandes -entiéndase países más desarrollados e industrializados-, contra las naciones más pequeñas como nuestro país. No incorporarse hacia ese proceso globalizante es incurrir en un suicidio, sobre una muerte anunciada.
Evaluar la propuesta de la candidata Mireya Moscoso, lleva hacia la reflexión de un Cambio ¿hacia qué?... Su propuesta no hace más señalamiento, solo invita a entrar hacia un cambio de algo que no está claro. No hay evidencia empírica de saber manejar la cosa pública. Su virtud radica en que estuvo muy cerca de uno de los líderes más carismático de la nación Panameña, Arnulfo Arias, como secretaria y en calidad de esposa. Sin embargo, no ha dado muestra de capacidad para integrar a las fuerzas opositoras. La evidencia empírica refleja una incapacidad de liderazgo y sobre todo de convocatoria para la unificación de las fuerzas opositoras. Como mujer no representa la imagen integradora de lo que debiera constituir la familia modelo, aunque sí refleja parte de la realidad negativa de nuestra sociedad, es decir, madre soltera, mujer divorciada. Como empresaria, maneja su finca como todo buen señor feudal, es solo observar cómo es su justicia frente al servicio que le presta a sus jornaleros en la siembra y cosecha del café.
Con referencia a Alberto Vallarino, se observa un deseo vehemente en asumir la presidencia de la República para dar soluciones a los problemas nacionales. Pero al presentar su propuesta de gobierno hay que reconocer que no hay seriedad en sus propuestas.
Vende las propuestas de soluciones utilizando las mismas técnicas de baratillos sobre productos ya vencidos. Quienes analicen el comportamiento de generación de nuevos empleos en el último quinquenio, podrán observar que ofrece lo que en la práctica se genera por tendencia.
Hace un rejuego de palabras y no aclara que su propuesta se refiere sólo a un aumento del salario mínimo. La forma como se presenta vende la imagen de que se refiere a un aumento general de salario, lo cual no es así.
Finalmente, no tiene sentido dejar de percibir un ingreso adicional si se hace un mayor esfuerzo para lograr que quienes ostenta el poder económico paguen los impuestos sobre la renta correspondiente. ¿Cómo le haría frente a los problemas y situaciones sociales sin la disponibilidad de recursos para la educación, la salud y alimentación hacia las áreas más marginadas?
Como banquero es obvio que su finalidad deberá orientarse hacia el aumento del consumo improductivo en detrimento del fomento y la capacidad del ahorro personal. A pesar de ser un fuerte critico del gobierno de turno, ha reconocido que su empresa ha reflejado un fuerte crecimiento. ¿Podría ser posible esto sin una injerencia del gobierno en las actividades donde se desenvuelve sus empresas?
Usted es quien debe decidir y sólo será usted el responsable de las consecuencias de su decisión. Vote a conciencia y no por emoción o simpatía.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América