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Moradores de SUNTRACS tiran basura en quebrada


Durante un recorrido por el corregimiento de Alcalde Díaz llegamos a una comunidad con un nombre que se relaciona con obreros, cierre de calles y banderas rojas, sí el nombre es SUNTRACS.
No es fácil transitar por sus calles, si es que así pueden llamarse. Estas son de tierra, y en ellas se quedan atascadas las llantas de los autos que se aventuran a pasar por el lugar.
Algunos moradores del área manifestaron que funcionarios del Ministerio de Obras Públicas (MOP) trabaja en la rehabilitación de las vías desde hace tres semanas, pero la mejoría no se nota porque están usando material de pésima calidad.
Evaristo Martínez, residente de SUNTRACS desde hace cinco años, dijo que las calles siempre han estado en pésima situación y nadie se pone los pantalones para arreglarlas.
En ese momento pasaba por la calle un taxi de doble cabina, con ocho pasajeros. El transporte, ya no selectivo, cobra 25 ó 50 centésimos a las personas, mientras que la "chivita" cobra 15 centésimos.
Sobre las tuberías para aguas residuales manifestó que una parte de la comunidad las tiene, y otra no, por lo que todavía existen letrinas en SUNTRACS.
Aclaró que todos pagan al Banco Hipotecario Nacional (BHN) sus terrenos, entidad que les vendió a B/.8.00 el metro cuadrado.
También denunció la no recolección de la basura. "La DIMA (ahora DIMAUD) no entra a este sector, cada familia debe hacerse responsable de sacarla y botarla", expresó.
Es por eso que vemos desechos tirados en los terrenos baldíos y en la carretera, añadió.
Luego de conversar con el señor Martínez nos dirigimos a Calle 2da., allí vimos claramente uno de los sitios donde las personas tiran la basura, hablamos de la quebrada que pasa al lado de la residencia de la familia Rodríguez.
No había mucha agua, pero sí demasiada chatarra (autos, buses, lavadoras, estufas); bolsas de basura; caliche; botellas, latas, y sabrá cuántas cosas más.
Maximino Rodríguez habita en la comunidad de SUNTRACS, junto a su esposa y dos hijas, en una humilde vivienda que saca adelante poco a poco con el trabajo de celador.
Pero este esfuerzo, que tiene cinco años, puede desaparecer en cualquier momento, debido a la erosión de la tierra que bordea la quebrada.
Algunas palmas de coco han sido sembradas por Maximino, pero esto no es suficiente, ya que cada vez que llueve el agua arrastra gran cantidad de tierra y hace más endeble la base de la casa.
"Antier se nos inundó todo, yo estaba sola y no sabía que hacer", manifestó la señora Rodríguez.
Lo peor es que cuando se desborda la quebrada toda la basura que ha sido tirada por personas irresponsables se sale y va a parar a cualquier lugar, incluyendo la residencia No.140, la de los Rodríguez.
Nos hemos quejado con el BHN, con la Junta Comunal y nadie hace nada por ayudarnos, dijo Maximino.
En la Junta Comunal nos dijeron que no pueden hacerse responsable de la canalización de la quebrada porque es un trabajo muy costoso, añadió, al tiempo que dijo que el MOP le calculó que necesitaba 250 carros de material para hacer el trabajo.
"Yo gano a penas para alimentar a mi esposa y a mis dos hijas (de dos y cuatro años) y no tengo dinero para pagar semejante trabajo", indicó el afectado.
Rodríguez pidió al director nacional del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado que visite el área y compruebe por si mismo que la vida de una humilde familia está en peligro diariamente.

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