Nicaragua
La columna Santos López, del famoso Frente Norte, terminó sus operaciones en El Sauce, Departamento de León, bajo el mando de Dora María Téllez.
El largo período somocista había terminado, la figura de Augusto César Sandino se reivindicaba. Para Latinoamérica era el segundo triunfo de la lucha armada popular como método para la toma del poder.
La juventud nica engrosó las filas de combatientes. Las madres exclamaban: "en esta segunda ofensiva sandinista mandaba a mis chabalos a las barricadas, para que no los asesinaran ante mis propios ojos...".
Huyó Somoza, pero no hubo tregua. Blufields, de arquitectura y reminiscencia inglesa, en la costa atlántica, cabecera de los indios miskitos, protegida naturalmente en su extenso entorno de tierras sumamente bajas y cenagosas, fue el inicio de la contrarevolución. Edén Pastora irónicamente señalaba el sur como frontera más propicia para la contra. Boaco y la frontera norte no tardaron en ampliar el escenario.
Los actores de esta problemática, de una categoría u otra, no requieren mencionarlos, el resultado final es la inmensa y extendida pobreza, expresión mayúscula del llamado subdesarrollo.
La geografía singular del país, con impresionantes lagos y volcanes, abriga una población colmada de sacrificios y promesas.
En el complejo mosaico nicaragüense, después de rechazar las ofensivas contrarrevolucionarias, el proceso democrático electoral no define la estabilidad política, y vuelven acontecimientos enraizados en las mismas causas del inicio al derrocamiento de los Somozas.