No a las partidas, no a la reelección
El reconocido comentarista Juan Carlos Tapia denunció hace pocos días que se fraguaba un pacto funesto entre el presidente Torrijos y los diputados. Esa componenda consistiría en reformar la Constitución Política por el mecanismo de dos asambleas -o sea, sin referéndum popular- para recortar la veda electoral del presidente en ejercicio de 10 a 5 años y establecer en la Carta Magna el privilegio de administrar partidas circuitales para los diputados.
El procedimiento de elaboración, aprobación y ejecución del Presupuesto General del Estado está diseñado en la Constitución Política mediante un sabio sistema de pesos y contrapesos que garantiza que siempre se pueda operar bajo un presupuesto oficial. Pretender que el Presidente de la República se pueda reelegir en un período menor a la veda constitucional es una invitación al fraude y al abuso; pretender que los diputados manejen partidas circuitales es una invitación al chantaje y al peculado; y ponerse de acuerdo el Presidente y los diputados para reformar la Constitución Política en este sentido, no tiene nombre. Pero ya estamos advertidos y la propia Constitución y el sistema democrático nos ofrecen las armas con las cuales combatir esta alianza non sancta. No los reelijamos.
Si no se reeligen no podrán completar la reforma en la próxima Asamblea. No votemos por los diputados que no se opongan abiertamente a esta reforma constitucional de trastienda. No votemos por expresidentes que no sepan esperar su tiempo. El "No" es un arma poderosa que ya ha hecho morder el polvo a más de un presidente endiosado y a otros tantos diputados corruptos. No a las partidas, no a la reelección.