Nueva ley de valores
La Comisión de Comercio de la Asamblea Legislativa se encuentra considerando, en primer debate, un importante proyecto de ley para regular el mercado de valores en Panamá. Dicho proyecto es el producto de una Comisión Presidencial designada el 18 de abril de 1997, que presentó el fruto de sus labores en diciembre pasado. El mismo cuenta con la aprobación del gobierno y del sector privado y debe recibir inmediata atención por el pleno de la Asamblea una vez concluida la labor de la Comisión de Comercio. Si se deja para la próxima Asamblea podría perderse una importante oportunidad para dotar a Panamá de una ley moderna que promovería el desarrollo del mercado local de valores y facilitaría la concentración, en este país, de los mercados bursátiles de la región.
El mercado nacional de valores actual está regulado principalmente por una ley que tiene casi treinta años y se ha desarrollado más por el dinamismo de la economía, que por las bondades de la ley. Es más, dicha ley está hoy en día restringiendo su crecimiento en la medida que no contempla la infinidad de variantes típicas de una actividad en constante cambio y flujo. Los escasos recursos y facultades con que cuenta la Comisión Nacional de Valores limitan la capacidad fiscalizadora de su personal.
La nueva ley de valores busca no sólo otorgar a la Comisión Nacional de Valores más autoridad, recursos y mecanismos legales para supervisar con mayor eficacia el mercado de valores sino que también protegerá a los inversionistas contra prácticas indeseables y engañosas, fortaleciendo el mercado primario y secundario de valores. Así, el mercado de valores diversificará y fortalecerá el centro financiero nacional, convirtiéndolo quizá en el líder de la región.
Se trata de una ley altamente técnica. Sus casi trescientos artículos, distribuidos en diecinueve títulos, recogen conceptos de avanzada, redactados cuidadosamente para permitir el desarrollo ordenado de los mercados nacionales de valores. La labor constructiva de la Asamblea está teniendo lugar en la Comisión de Comercio, donde bajo la presidencia de Balbina Herrera, se está avanzando con detenimiento, responsabilidad y alto grado de profesionalismo. Esperamos que los demás sectores sean consecuentes con sus responsabilidades y no politicen este proyecto con el tema de los nombramientos de los tres miembros permanentes de la comisión y que se le dé curso al mismo.
El mercado nacional de valores actual está regulado principalmente por una ley que tiene casi treinta años y se ha desarrollado más por el dinamismo de la economía, que por las bondades de la ley. Es más, dicha ley está hoy en día restringiendo su crecimiento en la medida que no contempla la infinidad de variantes típicas de una actividad en constante cambio y flujo. Los escasos recursos y facultades con que cuenta la Comisión Nacional de Valores limitan la capacidad fiscalizadora de su personal.
La nueva ley de valores busca no sólo otorgar a la Comisión Nacional de Valores más autoridad, recursos y mecanismos legales para supervisar con mayor eficacia el mercado de valores sino que también protegerá a los inversionistas contra prácticas indeseables y engañosas, fortaleciendo el mercado primario y secundario de valores. Así, el mercado de valores diversificará y fortalecerá el centro financiero nacional, convirtiéndolo quizá en el líder de la región.
Se trata de una ley altamente técnica. Sus casi trescientos artículos, distribuidos en diecinueve títulos, recogen conceptos de avanzada, redactados cuidadosamente para permitir el desarrollo ordenado de los mercados nacionales de valores. La labor constructiva de la Asamblea está teniendo lugar en la Comisión de Comercio, donde bajo la presidencia de Balbina Herrera, se está avanzando con detenimiento, responsabilidad y alto grado de profesionalismo. Esperamos que los demás sectores sean consecuentes con sus responsabilidades y no politicen este proyecto con el tema de los nombramientos de los tres miembros permanentes de la comisión y que se le dé curso al mismo.