default

Otra opción para el Canal y su futuro (El agua)


El agua es el elemento más importante para la operación del Canal de Panamá. Sin ella resultaría imposible emplear las esclusas como navegar por los cortes y embalses que lo complementan. Su obtención, sin embargo, no es el problema más agudo que afecta la vía mas sí la capacidad de almacenamiento y su adecuada administración durante la estación seca.
Para que entendamos los volúmenes de acumulación, profundidades toleradas y superficies comprometidas, hoy el lago Gatún - el mayor de todos - acapara un área de 168.34 millas cuadradas, puede retener hasta 248 x 109 galones de agua, su hondura máxima no puede superar los 87.75 pies y la mínima actual es de 81.50, es decir, 3 pies sobre el fondo de la esclusa de Pedro Miguel. De igual forma el lago Alajuela abarca una zona de 19.3 millas cuadradas, tiene capacidad para almacenar hasta 170 x 109 galones y sus profundidades máxima y mínima oscilan entre 252 y 190 pies, respectivamente.
Esta monumental cantidad de agua se distribuye entre los esclusajes del Canal (53.9%), generación hidroeléctrica (30.7%) y consumo humano (5.1%), mientras que el 10.3% restante representa la parte que se vierte al mar sin haber sido empleada en actividad alguna para no exceder las limitaciones actuales. A manera de ilustración este desperdicio cíclico, que desde 1980 a la fecha promedia 16.5 billones de pies cúbicos por año, equivale a casi dos tercios del cuerpo líquido utilizable que retiene el Gatún entero.
Si analizamos el volumen útil que ambos embalses permiten emplear hoy nos percataremos que Gatún, a pesar de tener una superficie casi 9 veces superior a Alajuela, puede hacer uso de 28.9 billones de pies cúbicos de agua contra los 22.7 que tolera este último. La desproporcionada diferencia de utilidad entre estos dos embalses es producto de las profundidades disponibles (6.25 pies para Gatún contra 62 en Alajuela) y conque ambos contribuyen a la diaria operación de la vía interoceánica.
Si bien es cierto que la Autoridad del Canal de Panamá ha propuesto una nueva excavación del lago Gatún para subir su volumen útil a 41.8 billones de pies cúbicos - asunto que topará con la más baja cota permisible para mantener así esa relación de niveles inalterables que demanda el Corte Culebra, la esclusa de Pedro Miguel y el embalse de Miraflores, pero que aumentará favorablemente su capacidad de almacenaje en un 44.6% - poco se ha dicho sobre las posibilidades de acopio adicional que ofrece el embalse de Alajuela. Sin siquiera considerar el aumento de la corona en la presa Madden, la sola reubicación de la toma de agua existente para abastecer a la potabilizadora de Chilibre -ya sea desde el lecho del río Chagres o por medio de un brazo oscilante y que varíe según la profundidad que ostente dicho lago en un momento dado- serían suficientes para sumar 3 billones de pies cúbicos al cuerpo líquido utilizable en la actualidad.
Las condiciones generales que presenta el sector del Alto Chagres -tal y como revelara el estudio que efectuó T. Waara en 1961- favorecen la construcción de una represa secundaria para generar un embalse de área pequeña pero de considerable profundidad, y que permitiría adicionar por lo menos 12 billones de pies cúbicos más a la capacidad de almacenaje hídrico que Gatún y Alajuela ofrecen hoy. Esta combinación racional de proyectos soportaría perfectamente 40 tránsitos diarios, duplicar el consumo humano en las urbes aledañas y manejar las restricciones propias de la estación seca.
No obstante lo anterior, la Autoridad del Canal de Panamá está promoviendo la construcción de tres nuevos lagos -Indio, Caño Sucio y Coclé del Norte- embalses costosos, de baja hondura y cuya superficie combinada (172.6 millas cuadradas) superará a ésa que ostenta hoy Gatún entero.
La única justificación que encuentro para optar por esta multimillonaria inversión es que el tercer juego de esclusas -decisión temeraria e innecesariamente apresurada- constituye el verdadero propósito que se persigue a muy corto plazo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América