Pacto ético electoral (II)
Nos referimos nuevamente a este controvertido tema sobre el cual tratamos en nuestra columna del jueves 11 cuando sosteníamos que era difícil su celebración por ser ya muy lacerantes las heridas que se han causado mutuamente protagonistas de la actual campaña política. En el curso de los acontecimientos, ha sido frecuente el uso de las palabras diatriba, injuria, difamación, calumnia, historia y biografía. Veamos qué significan ellas y cuál es su alcance: Diatriba: Discurso escrito v violento contra persona o cosas.
Injuria: Agravio, ultraje. Hecho o dicho contra razón y justicia.
Difamación. Desacreditar a una persona publicando cosas contra su buena fama. Poner a una persona o cosa en bajo concepto o estima.
Calumnia: Acusación falsa y premeditada, hecha para causar daño. Imputación mendaz de un delito de los que dan lugar a procedimiento de oficio por parte del Ministerio Público.
Historia: Narración y exposición verdadera de los acontecimientos pasados y cosas memorables. En sentido absoluto, se toma por la relación de los sucesos públicos y políticos.
Biografía: Historia de la vida de una persona.
Desde este último punto de vista, la divulgación de los hechos conocidos de una persona durante el curso de su existencia no deben considerarse diatriba, ni injuria, ni difamación ni calumnia.
Y así como la mayoría de la sociedad desea tener referencia de una persona que intente contratar para que trabaje a su favor, ya sea en su hogar o en su oficina, todos los ciudadanos tenemos derecho a conocer quiénes son las personas más capaces y virtuosas que merezcan nuestros votos cada vez que estén en juego los intereses de la República en elecciones generales.