default

Panameños buscan sustento en la economía informal


Ante la crisis económica que enfrenta el país, la economía informal se ha convertido en la fuente de empleo para miles de panameños, que han perdido sus trabajos y para otros que por su edad o discapacidad no pueden aspirar a un trabajo.
Entre los trabajos informales más comunes que se observan en estos días están las ventas de pastillas , frituras, emparedados, especias, granos, vegetales, frutas y bolsas plásticas, entre otros. Rosendo Navarro, quien vende frituras en el sector de Calidonia, aseguró que a través de esa actividad puede llevar el sustento diario a su casa y con el que puede alimentar a su esposa y a sus cuatro hijos.
El humilde trabajador señaló que anteriormente laboraba como mensajero en una empresa, pero por irresponsabilidad suya estuvo preso y perdió el empleo y hasta la fecha no ha podido conseguir otra fuente de trabajo, por lo que se vio en la necesidad de dedicarse a la venta de plátanos y chicharrones. Aseguró que las ganancias que obtiene por lo menos le alcanza para mantener a su familia, aunque acotó que no es mucho.
De acuerdo con Navarro, durante un día "bueno" obtiene ingresos de 35 balboas y cuando la venta es mala vende, entre 10 y 12 balboas. Por su parte, Julián Cisneros, de 67 años de edad, manifestó que de éstos, lleva 10 dedicándose a la venta de bolsas plásticas a la salida del Almacén El Machetazo, negocio que asegura "ya no sirve", debido a que las ventas han decaído mucho.
"Antes del año 2000 se vendía más de B/. 30.00 en un día movido y hoy en un buen día sólo se recoge entre seis y siete balboas", dijo. Agregó que cuando la venta está lenta los ingresos no superan los cuatro balboas.
Cisneros vende dos tipos de bolsas: las chicas de plástico que cuestan 10 centésimos y las de nequén a B/. 1.00, y estas, explicó, por las que generalmente la gente le pide rebaja, en ocasiones las vende hasta en 60 centésimos.
El anciano precisó que anteriormente realizaba pequeños trabajos de construcción, pero su avanzada edad y la difícil situación, prácticamente lo han obligado a alejarse de este oficio. "Al ritmo que vamos no se a dónde vamos a parar", advirtió el pequeño comerciante. Aníbal Andrión es otro panameño que se dedica a la venta de perros calientes y chichas en la avenida Central y Calidonia. Ejerce esa actividad desde los 15 años de edad.
Es el único oficio que ha ejercido, pues es discapacitado y le ha resultado difícil conseguir empleo. Andrión padece de un problema visual. "Me cansé de las promesas electorales de los políticos que cada vez que se acerca la campaña me prometían trabajo y hasta la fecha sigo vendiendo perros calientes", exclamó defraudado, el vendedor.
Mientras tanto, Dolores Urrutia, que se dedica a la venta de granos en la Cuchilla de Calidonia, indicó que semanalmente vende sus productos a los transeúntes, los que adquiere en el Mercado de Abastos a costos módicos, por lo que recibe una pequeña ganancia al revenderlos.
Aclaró que la ganancia es mínima, pero le alcanza para subsistir junto a sus seis hijos, pues no cuenta con un consorte que le ayude con los gastos de su familia.
Aunque reconocemos que de este tipo de actividades depende un gran número de panameños, resulta preocupante los aspectos de salud de higiene, por lo que se consultó a fuentes del Ministerio de Salud sobre este tema, las que aseguraron que realizan operativos para garantizar que los manipuladores de alimentos en las calles les proporcionen el debido manejo y cumplan con los requisitos establecidos por la ley.
El director de la Región Metropolitana de Salud, Carlos Rodríguez, manifestó que entre los requisitos exigidos por este ministerio figuran la aprobación de la solicitud por parte de la Junta Comunal del corregimiento donde se colocará el puesto de venta, un permiso sanitario otorgado por un Centro de Salud y un certificado de manipulador de alimentos.
Rodríguez explicó que la mayoría de estos puestos no cumplen con los requisitos exigidos. Agregó que no realizan operativos constantemente porque inmediatamente salen voces de apoyo a favor de estas personas, ignorando que la Región Metropolitana sólo busca hacer cumplir con las normas de sanidad establecidas para garantizar la salud de la población.
El funcionario indicó que recientemente envió nota al Consejo Municipal de Panamá para solicitar que las Juntas Comunales no otorguen más permisos para colocar nuevos puestos ilegales, en vista de las constantes irregularidades que han detectado.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América