Para quien se pregunte ¿dónde tendrán escondida a la verdad?
El diferendo tripartito en los Andes valvió a poner en marcha una maquinaria informativa que, con el mayor desparpajo, oculta o distorsiona los hechos.
Resulta ridículo pensar que Hugo Chávez llamara por teléfono a alguien de las FARC y que así pudieran los militares colombianos montar una operación cuidadosamente ejecutada en territorio ecuatoriano. Nadie ignora que las llamadas telefónicas se interceptan. Aquí, durante medio siglo, las interceptaron desde Chivo Chivo.
Ahora hay aparatos para detectar movimientos de seres humanos desde un satélite, por lo que pensar que un militar iba a caer en semejante temeridad es atribuirle a Chávez menos capacidad de raciocinio que la que le reconocen incluso sus peores enemigos.
Los países americanos han defendido el principio de la soberanía territorial como algo sagrado, por lo que es espantoso que ahora sea un país americano el que lo viole en una acción militar cruenta. Decidí escribir esto al leer un mensaje que me envió el Dr. Rodrigo Fierro Benítez, presidente de la Asociación de Asociaciones Médicas de América, ex Ministro de Salud, elegido por la Organización Panamericana de la Salud como el médico más Distinguido de América, Premio Benjamín Franklin de Filadelfia, académico honorario de la Real Academia de Medicina de España. Cito dos párrafos:
"Rafael Correa, Presidente de un país soberano, actuó en consecuencia: la tierra ecuatoriana, la Patria ecuatoriana, es sagrada... Que en el sitio Santa Rosa, lugar de la invasión, hubiera un campamento de las FARC es la prueba de que el Ejército colombiano no cubría su frontera sur. Para los estrategas del Pentágono tal resguardo debía caer en manos de nuestras Fuerzas Armadas.... con el fin de involucrarnos en el conflicto. Trampa en que tampoco caímos, pese a las furias de Bush y su acólito Uribe... Así como el campamento de las FARC en Santa Rosa, lo increíble y asombroso es que decenas de ellos se hallan en territorio colombiano. Lo del acercamiento ideológico entre el ministro Larrea y 'Raúl Reyes' es parte de una confabulación, entre Bush y Uribe, que pretende demostrar con las patrañas más cerdosas que el gobierno de Rafael Correa se halla empeñado en hacer de nuestro país una República marxista-leninista-maoísta, por lo cual se justificaría una intervención, incluso armada. Fueron mentiras, calificadas así por políticos y militares estadounidenses las que pretendieron justificar la intervención militar de Estados Unidos en Iraq. Mantengámonos firmes y unidos".