Paz social (II)
Decía el Dr. Carlos Bolívar Pedreschi, en el discurso que comentamos en donde expresa sus ofertas de solución al problema del desempleo y continuando con lo que sugería de la creación masiva y rápida de empleo, nos dice: "Los Estados son para resolver problemas, cuesten lo que cuesten. Y con estos incentivos fiscales (exoneraciones) el Estado estaría resolviendo uno de nuestros más graves problemas: el desempleo, causa de la pobreza. Además, el Estado aumentaría la recaudación correspondiente al impuesto indirecto sobre la renta al asegurar capacidad de compra y consiguientemente, de consumo a los miles de desempleados que por carecer de salario hoy día carecen de ambas capacidades.
Para la urgente creación de plazas de trabajo que confrontamos, también es prioridad crear la infraestructura vial y aeroportuaria para asegurar un pronto desarrollo de la industria del turismo en Panamá. Como se sabe, nuestras codiciadas playas y lugares con temperaturas primaverales no están por fortuna, ni en vía España ni en Calle 50. Están distribuidas en todas las provincias del país. Esta distribución geográfica de nuestros recursos turísticos aseguraría una distribución equitativa y funcional de las nuevas fuentes de trabajo que la hora actual que vivimos exige a gritos. Está demostrado que el turismo, en los países que cuentan con recursos para esta actividad, es el renglón de la economía que más ingresos asegura y de más rápida respuesta. A este respecto, con toda seguridad, resultaría más provechoso que el Presidente reemplace muchos de su viajes al exterior por viajes en carreteras hacia los distintos puntos de interés turístico que existen en nuestras provincias".
Estas palabras, que ojalá no cayeran en saco roto, ya que están emitidas con gran amor patriótico, sobre todo al interior, nos hace penar que el verdadero desarrollo de nuestro país es el desarrollo de nuestro interior. Pedreschi nos lo presenta como una salida a la pobreza y al desempleo y nos introduce en el problema del transporte urbano. "Este servicio es sobradamene insuficiente e inseguro". "Los transportistas, finalmente los verdaderos hijos predilectos de la revolución y de los gobiernos civiles, han violado permanentemente el Código de Trabajo, han negado a la Caja de Seguro Social las cuotas patronales para la seguridad de sus conductores, y éstos se ven en la necesidad de trabajar más de las 8 horas diarias de que habla la legislación laboral, así como a competir visceralmente entre ellos. Por arrebatarse los usuarios, los choferes se ven en la necesidad de conducir los buses a velocidades suicidas (y homicidas)... en perjuicio de los usuarios...".
En próxima entrega brindaremos qué soluciones propone.