"Policías muertos", fracaso de policías vivos
El auge de "policías muertos" simboliza el fracaso de policías vivos. Pareciera que existiera una competencia demente entre los representantes de Betania y Pueblo Nuevo para ver quién instala la mayor cantidad de estos resaltos.
La justificación es la velocidad y un supuesto agradecimiento ciudadano para las próximas elecciones. En la práctica es una medida sumamente impopular y totalmente inconsulta entre los residentes afectados de estas barriadas. Hay calles que por su estrechez o configuración obligan a los conductores a bajar la velocidad y tienen incidencias mínimas de colisiones, por lo que no hay sentido "instalar policías muertos" a 30 metros de distancia.
Entre las principales consecuencias adversas a esta proliferación de policías muertos (construidos en múltiples tamaños y diseños) están: 1) Estorbos inaceptables para vehículos de emergencia como los de bomberos, policía y ambulancias, donde los segundos hacen la diferencia entre la vida y la muerte. 2) Restricción del libre tránsito y dificultades para entrar o salir de las casas. 3) Aumento de ruidos de frenado y aceleración. 4) Incremento de niveles de contaminación del aire por las múltiples paradas. Los vehículos emiten más en el parar y andar, y multiplique la cantidad de autos por "policías muertos". 4) Desgaste mecánico. 5) Erogación en los escasos fondos de las juntas comunales, que podrían invertirse en soluciones de mayor prioridad.
Se entiende porqué una autoridad de Tránsito totalmente inefectiva e inoperante apoya estas medidas, pero es incomprensible que los honorable representantes concluyan que están haciendo una labor loable con esta carrera desquiciada.
La justificación es la velocidad y un supuesto agradecimiento ciudadano para las próximas elecciones. En la práctica es una medida sumamente impopular y totalmente inconsulta entre los residentes afectados de estas barriadas. Hay calles que por su estrechez o configuración obligan a los conductores a bajar la velocidad y tienen incidencias mínimas de colisiones, por lo que no hay sentido "instalar policías muertos" a 30 metros de distancia.
Entre las principales consecuencias adversas a esta proliferación de policías muertos (construidos en múltiples tamaños y diseños) están: 1) Estorbos inaceptables para vehículos de emergencia como los de bomberos, policía y ambulancias, donde los segundos hacen la diferencia entre la vida y la muerte. 2) Restricción del libre tránsito y dificultades para entrar o salir de las casas. 3) Aumento de ruidos de frenado y aceleración. 4) Incremento de niveles de contaminación del aire por las múltiples paradas. Los vehículos emiten más en el parar y andar, y multiplique la cantidad de autos por "policías muertos". 4) Desgaste mecánico. 5) Erogación en los escasos fondos de las juntas comunales, que podrían invertirse en soluciones de mayor prioridad.
Se entiende porqué una autoridad de Tránsito totalmente inefectiva e inoperante apoya estas medidas, pero es incomprensible que los honorable representantes concluyan que están haciendo una labor loable con esta carrera desquiciada.