Política objetiva
He viajado durante los últimos años (2000-03) a mi terruño Natá de los Caballeros. Los viajes los hago los fines de semana. Mis motivos son privados, empero puedo decirles que uno de ellos es político: quería ver in situ el comportamiento futuro-electoral de mis coterráneos en torno a las elecciones de 2004.
Durante todo este tiempo, sin excepción, mientras degustaba un desayuno a la natariega, con tortillas de maíz, leche recién ordeñada, del día, y un buen bisteck de hígado en un restaurante local, siempre notaba la presencia de Juan Manuel Peralta, exlegislador Liberal, antes vicepresidente de la Asamblea Legislativa y hoy precandidato a Legislador por el circuito 2-3 que abarca Natá, Olá y La Pintada. Aprovechando la oportunidad, le pregunté a Peralta por su vida política y él, ni corto ni perezoso, me respondió: "Voy rumbo a la montaña: Barreta, Los Picachos y Huacas de Quije. Pidiendo, suplicando el voto a los electores de esas regiones". Nuestro candidato, José Urrutia, ha asumido la política de la libre, se ha dormido; mientras, Peralta (la tortuga) lentamente le ganará la carrera, el 2 de mayo.
La presidenta del Partido Arnulfista lo dijo claramente el 22 de junio pasado en Penonomé: "Nuestros candidatos son aquellos que tengan los votos". Vamos votar -agrego yo- por los que nos den seguridad de triunfo. Cinco años sin un Legislador en el 2-3, es mucho tiempo. Por eso pienso que sin apasionamientos con la "objetividad política" propia de los vencedores, con esa frialdad que debe ser condición sine qua nom del político, busquemos y postulemos en el 2-3 a quien pueda arrancarle de las manos el triunfo a Juan Manuel Peralta. Que lo sepa el Directorio Arnulfista de Coclé.
Confiamos en que las autoridades tomen conciencia sobre este asunto. Después de todo, seguramente ellos también tienen familiares en el interior del país, y muchos de ellos podrían después no poder comunicarse con sus parientes en el interior, sencillamente porque desaparezcan los teléfonos públicos. Hagámoslo por Panamá.
Durante todo este tiempo, sin excepción, mientras degustaba un desayuno a la natariega, con tortillas de maíz, leche recién ordeñada, del día, y un buen bisteck de hígado en un restaurante local, siempre notaba la presencia de Juan Manuel Peralta, exlegislador Liberal, antes vicepresidente de la Asamblea Legislativa y hoy precandidato a Legislador por el circuito 2-3 que abarca Natá, Olá y La Pintada. Aprovechando la oportunidad, le pregunté a Peralta por su vida política y él, ni corto ni perezoso, me respondió: "Voy rumbo a la montaña: Barreta, Los Picachos y Huacas de Quije. Pidiendo, suplicando el voto a los electores de esas regiones". Nuestro candidato, José Urrutia, ha asumido la política de la libre, se ha dormido; mientras, Peralta (la tortuga) lentamente le ganará la carrera, el 2 de mayo.
La presidenta del Partido Arnulfista lo dijo claramente el 22 de junio pasado en Penonomé: "Nuestros candidatos son aquellos que tengan los votos". Vamos votar -agrego yo- por los que nos den seguridad de triunfo. Cinco años sin un Legislador en el 2-3, es mucho tiempo. Por eso pienso que sin apasionamientos con la "objetividad política" propia de los vencedores, con esa frialdad que debe ser condición sine qua nom del político, busquemos y postulemos en el 2-3 a quien pueda arrancarle de las manos el triunfo a Juan Manuel Peralta. Que lo sepa el Directorio Arnulfista de Coclé.
Confiamos en que las autoridades tomen conciencia sobre este asunto. Después de todo, seguramente ellos también tienen familiares en el interior del país, y muchos de ellos podrían después no poder comunicarse con sus parientes en el interior, sencillamente porque desaparezcan los teléfonos públicos. Hagámoslo por Panamá.