Preguntas sin respuestas
Recientes fallos de la Corte Suprema de Justicia que niegan recursos de Hábeas Data presentados por mí, reflejan la burla de los gobernantes al someter sus actuaciones a la transparencia y escrutinio ciudadano. Dos acciones contra el ex administrador del AMP, después de ocho meses, fueron negadas: "lo solicitado fue contestada el día tal y reposa en las oficinas del Administrador en espera de que el interesado la retire". Además de que las comunicaciones oficiales se entregan por mensajero o se envían por correo, al enterarme de esos fallos, requerí las supuestas "respuestas": Nadie sabe dónde están.
Durante el corrupto gobierno de Moscoso, así como en el de Pérez Balladares, a diario asoleaban a sus funcionarios acusándolos de corrupción. A diario estaba en la noticia el llamado Clan de Chitré y su supuesto líder Augusto García, el conocido Onassis, con detalles de sus andanzas. ¿Por qué ahora lo único que se sigue publicando es la corrupción del gobierno pasado? ¿Por qué se tiene temor a mencionar a los allegados de turno que bajo las sombras presidenciales crean enormes fortunas e incrementan otras, que podrían llamarse el "Clan Martín"? ¿Por qué los nombres de Uba, Pille, Carlos Santiago, Mello, Pipo, entre otros, son ignorados? ¿Por qué esa especie de complicidad con lo que se teje detrás de millonarios contratos como la Cinta Costera, la Autopista a Colón, la refinería de Puerto Armuelles, el Oleoducto Panamá-Colón, las plantas termoeléctricas, los rellenos de Veracruz, por mencionar algunos? ¿Por qué se discute la compra de las acciones estatales de Cable & Wireless y todavía no se conocen los estados financieros de esta empresa para que expertos señalen el precio que Panamá podría recibir por ellas?
¿Qué es esta especie de complicidad, sobre todo frente a quienes tuvieron como plataforma electoral el combate a la corrupción? ¿Será que estará acabando en algunos medios, más proclives a hacer negocios, el periodismo investigativo que tantos escándalos de Palacio descubrió en el pasado?
¿Por qué no hay ningún detenido de alto perfil y el único, Rafael Arosemena, tiene casa por cárcel? ¿Por qué no hay una sola investigación por lavado de dinero en bancos o promotores de bienes raíces, a pesar de que muchas propiedades y otras cosas se adquieren en efectivo?
Nunca olvidaré las clases de mi maestro Ricardo Arias Calderón sobre la técnica de corrupción de los arnulfistas y aquéllas de las del PRD: una artesanal, por su rudeza; la otra, industrial, por su sofisticación. ¿Hasta cuándo toleraremos estos comportamientos de los dirigentes del país?