Preocupaciones y sugerencias
Comenzando el 2010 estoy por meterme en honduras, pero es bueno decir lo que se siente. Me dijeron que en un diario salió la noticia de que a principios de este año, habría cambio de Gabinete y algunos nombres que van para afuera. Me preocupa porque creo que no sea conveniente un cambio ahora a solo seis meses de iniciado el gobierno. Opino que un cambio en este momento traería inseguridad y daría la impresión de que el Presidente nombró a la ligera su equipo de trabajo sin analizar en profundidad lo que hacía y pronto se da cuenta de la ineficiencia de algunos. Personalmente no quiero pensar así porque creo que escogió a los que consideraba los mejores. Por otro lado, no tienen tiempo suficiente para demostrar todo lo bueno o lo malo y desperdiciaríamos a quienes, sin hacer buen análisis, serían los más capaces, pero perjudicados.
Desde luego que algunos medios de comunicación buscan pescar en río revuelto y, con tanto decirlo, forzarían al Presidente a tomar medidas innecesarias e inconvenientes. Me atrevo a sugerir a esos medios que dejen la situación tranquila y que el Presidente tome las medidas convenientes para el bien del país. Debemos dar tiempo al gobierno para afianzarse y cumplir sus obligaciones hasta satisfacer al pueblo; si alguno de sus componentes no funciona, que lo cambien, pero cuando haya cumplido un tiempo prudencial para demostrar una realidad. Lanzar noticias así no es conveniente a Panamá, ni al gobierno ni a los gobernados. ¿Qué buscan, que el pueblo se desilusione de sus gobernantes o que baje la popularidad del gobernante máximo o enredar el ovillo para luego aprovecharse de las circunstancias?
No considero correcto lo que hacemos y al Presidente que no haga declaraciones que no traerían más que incertidumbre. Vender noticias es bueno, pero sin perjuicios para terceros y para una mayoría. En el momento que no seamos serios de todas las partes, el país se convertirá en un barco sin timonel y aparecería el capitán equivocado al final del viaje para tragedia de muchos. Entonces, hagamos las cosas con responsabilidad y hagámosle ver lo equivocado que hagan los gobernantes, pero sin malicia ni maldad, con sanas intenciones y buscando la seguridad de los panameños que esperamos de este gobierno lo mejor que pueda darnos para conservar la democracia en el futuro.
Tenga cuidado, Sr. Presidente; sea prudente.