¿Preparados para el pasado?
A pocos días de las elecciones de los futuros mandatarios de Panamá, nos encontramos con un puñado de políticos que más se han dedicado a destruir sus reputaciones que a presentarnos, al país, un plan de gobierno necesario para reflotar a nuestra economía y a blindarla ante la crisis mundial, o ante el ataque de figuras como DMG a nuestra preciada nación.
Nos estamos introduciendo en un ámbito político que puede marcar el ritmo del país en un futuro.
Por una parte, el Partido Revolucionario Democrático (PRD), totalmente fraccionado por sus peleas internas, en el que los dirigentes solamente saben decir que son 600,000 adherentes, que si en realidad fuera la cantidad que acude a las urnas a votar por su partido, no habría necesidad de elecciones porque ya tendrían ganada la contienda.
Por otro lado, tenemos el Partido Arnulfista, que está haciendo que más de uno de sus fundadores se revuelquen en sus tumbas, debido al poco amor e irrespeto a los principios éticos sobre los cuales se fundó el partido.
Al final, tenemos el Cambio Democrático, que lleva ocho años caminando, y que pareciera tener más oportunidad para quedarse con la silla presidencial; pero, sin embargo, ¿será un partido duradero? ¿O simplemente servirá para llevar al candidato a la silla presidencial y luego desaparecerá, como en su tiempo casi lo hace el Papa Egoró? ¿Cuáles son las visiones de este colectivo? ¿Bajo cuáles principios se ha fundado?, o ¿acaso es simplemente el deseo de algunos que solamente les hace falta el poder público?
Es peligroso el momento que estamos viviendo, ya que aquella persona que no conoce la historia está condenada a repetir los mismos errores del pasado.
¿Cómo es posible que hoy en día haya personas que confiesan públicamente que estuvieron a favor de la dictadura y que condenan la invasión de los Estados Unidos a Panamá, cuando fuimos los panameños los que la pedimos, porque no se podía más con la dictadura. Claro está que a ellos, quienes estaban en su mejor momento con la dictadura, no les convenía que esto sucediera. Sin embargo, hoy por hoy los elegimos a puestos públicos y les permitimos que hablen por nosotros ante el gobierno y tomen decisiones cuando las que tomaron anteriormente fueron las de callar -a cualquier costo y medida- a aquellos que se atrevían a alzar su voz en contra del gobierno. ¿Se nos han olvidado las fotos del ensangrentado Billy Ford? ¿O los golpes de los Codepadi a los civilistas? ¿La frase: “civilista visto, civilista muerto”? ¿En realidad seremos así de tontos para dejarnos gobernar nuevamente por estas personas?
Creo que hace falta un poco de conciencia y más amor por la Patria y por nosotros mismos. Estamos frente a una elección donde tendremos que escoger (y perdonen el panameñismo) “el menos malo de los candidatos”. Pero no escojamos el pasado, suficiente sangraron nuestros padres, tíos, abuelos; y ellos tuvieron el valor de levantarse en contra de una dictadura. ¿Estamos nosotros listos para levantarnos y sangrar de esa manera al equivocarnos votando por el pasado?
Pensemos, analicemos y después votemos con inteligencia y razón. No nos dejemos llevar por una simple propaganda pagada que no refleja la realidad de los candidatos. Acordémonos de nuestro pasado y no cometamos los mismos errores.