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¿Quiere el Molirena una fusión partidaria o una discusión democrática a lo interno del colectivo?


Transcurridos once meses del triunfo del Presidente Ricardo Martinelli Berrocal, los organismos de consulta y decisión del Partido Molirena siguen esperando ser convocados para dirimir sobre los asuntos del Partido y de la alianza de gobierno. Nada de ello ha ocurrido, por el contrario, son cada día más las voces que claman por un cambio en la actitud de la Presidencia del Partido para explicar los pasos y lineamientos del Molirena como parte de la alianza oficialista. En medio de esta situación, surgió, primero, como rumor, la posibilidad de una fusión partidaria que alcanzaría la ya propuesta e inicialmente conocida del Partido (ya fusionado una vez), Unión Patriótica y el Partido Cambio Democrático. Lo que inicialmente fue rumor pasó a ser comentario político de medios y corrillos nacionales menos en el seno del Molirena; hasta que finalmente, Sergio González Ruiz, Presidente del colectivo, admitió que se valoraba la posibilidad de una fusión con el Partido Cambio Democrático, fusión que desconocemos en qué momento se nos invitó, como se nos invitó, en qué consiste la fusión, ¿Qué criterios se valoraron para escoger “negociadores”? ¿Qué órgano del Partido designó estos negociadores? ¡Qué van a negociar? en fin, un sinnúmero de interrogantes se han seguido tejiendo lo que dio pie a que los “fundadores” del Molirena se manifestaran abiertamente en contra de la misma. Y es que está claro que la fusión planteada y en la modalidad que sea no es una necesidad coyuntural, táctica, económica y mucho menos política para los intereses del Partido. Interesa sí a modo de discusión las declaraciones que el Presidente González Ruiz, hiciera a medios de comunicación y publicados el sábado 3 de abril del presente año, en los que se le atribuye el afirmar que “se están haciendo las consultas a los convencionales del Partido….” A qué consultas se refiere? ¿A qué órgano del Partido se le consultó? El Molirena, pese a su contribución al triunfo electoral, tiene categoría de pariente pobre como miembro de la alianza de gobierno por lo que deducimos que no variará mayormente este status en el proyecto de fusión partidaria, pese a que se le puedan nombrar a unos cuantos miembros más (Convencionales o no) del Partido, con salarios mínimamente aceptables para dorar la píldora fusionista.

Sí requiere el Partido y con urgencia es convocar a sus órganos de consulta para la discusión serena de los problemas internos y del país, discusión que como Partido Político no podemos soslayar. El Molirena debe continuar apoyando, decididamente la obra de gobierno Martinelli, pero con autonomía, respeto y dedicación, que hagan posible impulsar los proyectos nacionales que en Salud, Educación, Vivienda, Trabajo, Canasta Básica y Seguridad, hagan posibles mejores días para los panameños. Para ello también necesitamos un cambio a lo interno del Partido, hay que darle paso a la discusión amplia y democrática sobre los temas del colectivo, necesitamos un Partido para ayudar a cambiar al país y no para que nos cambien en una “fusión” que sin darse todavía, ya nos discrimina. Distinguidos copartidarios…tienen la palabra!

101 años de Panamá América

 
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