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Realidad de una ley inconveniente


CADA DÍA se complica más el proyecto de ley fiscal que el gobierno insiste en imponer sin consideraciones de forma ni de fondo, y menos sin la debida consulta con los sectores involucrados y que serán afectados con la ley impuesta por las IFI. Esto nos lleva a una serie de reflexiones para dejar planteada nuestra posición, con objetividad, pero poniendo delante una realidad que va a traer problemas muy serios, a menos que los panameños despierten del letargo.
Repito, dentro de los tres millones de habitantes, somos pocos los que nos ocupamos seriamente sobre el problema. Seamos conscientes de que muchas personas tienen su propia agenda, sus propios problemas y no les importa quién manda o quién maneja las leyes del país. Cuando despiertan al día siguiente, se encuentran con que nos han aprobado esas leyes y no hay remedio.
No existe ningún gobierno que se tilde de bueno e imponga grandes impuestos a los gobernados. Más bien, se precian de rebajarlos. Así que, poner esta gran cantidad de carga impositiva, no solucionará los problemas fiscales del país. Un gobierno manejado por estadistas trae una política económica cónsona con la situación del país, de forma tal que la empresa privada sea la creadora de empleos y maneje la economía, supervigilados por el gobierno. No veo, por lo tanto, que sea esta ley una rúbrica para que el gobierno se vanaglorée de sacarnos las pocas entradas que tenemos. No pretendo analizar detalladamente la ley, pero opinaré al respecto para demostrar lo inconveniente de la misma.
Señor Presidente, usted fue elegido para gobernar para los panameños y no para las organizaciones internacionales. Se valdrá de una mayoría no claramente obtenida en la Asamblea para aprobar una imposición, gústele o no a los panameños y tendremos que aprovechar su desliz para decirle que es una lástima que desengañe a un pueblo, especialmente a una juventud que creyó en usted.
Mientras se impone el 2% a los servicios que se multiplicará por 8 ó 10 y el gobierno adquiere dinero para satisfacer las IFI, el pueblo ve subir su canasta básica y llegará al punto en que no podrá soportar el efecto para ver disminuida su adquisición; la pobreza irá en aumento, la clase media disminuirá y no habrá quién sostenga la economía del país, pues ésta y la clase profesional siempre lo han hecho. incrementará la deficiente distribución de la riqueza y cada día menos panameños comerán antes de ir a la camita. Para sustentar esto, quiero que no olviden que, en el momento en que se apruebe la ley, darán a Panamá un préstamo de millones y millones. Recuerden la situación parecida cuando Pérez Balladares privatizó las instituciones, inmediatamente se le prestó mil millones de dólares para obras públicas. Se repetirá la experiencia.
Todo esto sirve para llamar la atención a los gobernantes, a los políticos y al pueblo para que se actúe dentro de la cordura y no de ceder terreno a los mandamás internacionales. Cuando la pobreza aumente y el descontento social se haga patente, en este país aparecerá el caos y una explosión social que traerá aparejada una situación negativa para todos, no importa en qué posición estemos. Todos los sectores deben protestar, deben aparecer líderes igual que sucedió con una ley parecida en 1984 cuando se formó CO.CI.NA. que la hizo derogar. ¿Dónde están esos dirigentes que hagan una verdadera protesta y estén dispuestos a encabezar ese movimiento opositor? Señores, la ley se aprobará sobre todas las cosas y será impuesta queramos o no. Los gobernantes están amarrados de manos y tienen que hacer lo que mandan los de arriba. Pobres políticos del mundo que están gobernados por el poder económico internacional y no pueden conservar su personalidad para manejar los asuntos de acuerdo a cada pueblo.
Me duele ver cómo han sucumbido antes de los seis meses de gobierno. Esto apura y se aprobará en extraordinarias, sea o no conveniente. Las leyes irán a menos que haya una protesta organizada y seria, pero bien llevada, que pese más que los legisladores y el Ejecutivo. Esperemos y veremos.

101 años de Panamá América

 
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