Reflexiones en torno a temas varios
En varias ocasiones he escrito y dicho que no estoy convencido de la importancia de las políticas que hacen énfasis en el paternalismo y la retórica asistencial, como palanca del desarrollo del individuo y del país. En una ocasión llegué a preguntarme y lo sigo haciendo, si no tendría mayor impacto, destinar los millones que entrega el gobierno nacional a los mayores de setenta años, a mejorar las instalaciones del hospital geriátrico o construir un nuevo nosocomio; garantizarle a los ancianos trato especial y medicamento gratuito en los centros de salud pública del estado. Me inclino a pensar que esos millones tendrían un mayor impacto integral en la vida de estos ciudadanos panameños.
No hay peor ciego que el no quiere ver o peor sordo el que no quiera oír. Siempre he señalado que en el contacto con el pueblo, se aprende vertiginosamente, sobre todo en su inconformidad y críticas. Los gobiernos, cuando se guían por estas máximas, corrigen rumbos y superan errores. En hora buena , el gobierno nacional, entiende que hay problemas de estado, asuntos de todos, que deben ser abordados desde una perspectiva democrática y participativa. La sociedad civil no es invento para cogobernar, sino expresiones interlocutorias del sentir nacional, para procurar que las cosas se hagan bien. En este contexto, sigo aspirando, que se rompa el hielo que separa al gobierno nacional de los sindicatos y sus dirigentes. Lo anterior, no significa deponer críticas, sino encontrar los espacios, pensando en el país y los panameños.
Extraordinaria y estratégica, la constitución de una comisión integrada por organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, las autoridades judiciales, el Ministerio Público, para abordar la problemática de la seguridad ciudadana.
Se trata de un escenario, propongo, que deberá dedicar esfuerzo en el elaboración de una Estrategia Criminológica de Estado, que vendría a constituir la brújula que habrá de orientar la acción táctica contra el delito.
En política, no todo es ponzoña, crítica y veneno. La política bien administrada es indicativa de madurez democrática, tolerancia y educación. La pasada administración, si bien tuvo desaciertos, también llevó a la país a un nivel importante de crecimiento y desarrollo. Lo que se viene haciendo actualmente, no sería posible sin la base heredada, lo haciendo viable, el reimpulso que le viene dando la actual administración. Los temas de descentralización, las propuestas de participación ciudadana, la concertación, el sistema acusatorio, son de interés de todos los panameños y deben ser abordados con la participación de todos.
En toda alianza política se dan arreglos y compromisos. Un punto importante de la misma es la preservación y el respeto de la identidad, que muchas veces es un resultado y hacer histórico. Los problemas de hegemonía , no siempre lo resuelve en las soluciones cesaristas.
En otro orden de reflexiones, insisto, que la confrontación gobierno- sindicatos, no es lo más recomendable para el país. El primero que tiene que crear las condiciones para un diálogo, es el Presidente. Hay que dejar los prejuicios a un lado y asumir un liderazgo de estado. ¡Hasta la próxima!