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Repertorio Napoleón Bonaparte (l769-l82I)


Ofrecemos hoy un par de anécdotas sobre Napoleón, menos conocidas que su carrera militar. Una de ellas revela las veleidades humanas y la otra una agudeza de uno de los capitanes.
Cuando abandonó el destierro en la isla de Elba para iniciar su marcha triunfal en Francia, el hecho se anunció en un diario local, así: "El sanguinario ogro ha abandonado su guarida. "Al desembarcar en tierra firme, la noticia fue: "El bandido de Córcega está en Francia". Al llegar a Grenoble: "Bonaparte se encamina hacia París". Tres días después: "Napoleón prosigue su avance triunfal". Cinco días después: "Mañana hará su entrada en París el emperador de los franceses". Y al siguiente día:
"Su majestad real e imperial ha llegado a la capital de sus Estados".
Uno de sus capitanes de apellido Dupont, que había caído en desgracia con el emperador, coincidió con éste en una recepción. Napoleón le dio la espalda ostensiblemente. El capitán, resueltamente, se dirigió hacia él y le dijo:
-¡Señor! Me satisface comprobar que me seguís contando en el número de vuestros amigos.
-No creo que tengáis motivo alguno para pensar así, respondió Napoleón.. "Tengo una y me basta: Que me habéis vuelto la espalda. Y el mundo entero sabe que Napoleón no vuelve jamás la espalda al enemigo". Y se reconciliaron.
Del mismo modo, reciben tratamiento médico y el tratamiento espiritual a través de la enseñanza de la Biblia, ya que según los pastores, Jesucristo es el único que puede traer el cambio.
La Alcaldía de Panamá firmó en el 2001 un convenio con la fundación REMAR para darle subsidio a los indigentes.
En el 2002, terminó el contrato y se suscribió un convenio con el Ministerio Iglesia Ejército de Dios, que en la actualidad se encarga de los indigentes de la capital mediante subsidios pagados mensualmente.

101 años de Panamá América

 
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