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Salgamos del PARLACEN


Refugio de ladrones y truhanes, el Parlamento Centroamericano, fundado en 1991, carece hoy de todo sentido, cuando su fin último, que era la integración económica, se está logrando por otras vías. Costa Rica, harta de los costos y consciente de la inutilidad del organismo, hace algunos años se marchó del mismo, ahorrándose algunos millones de dólares y sin perder el liderazgo que ejerce sobre sus vecinos, con excepción de Panamá. Esta, sin embargo mantiene su representación en el mismo.
¿Qué beneficio nos brinda? Ninguno. En cambio, fuera de lo que nos cuestan los zánganos que forman parte de él, gozan de odiosos privilegios que incluye la inmunidad. El ex presidente Arnoldo Alemán, de Nicaragua, miembro del parlamento, estuvo preso en su domicilio por ladrón. Desvió millones de dólares de los fondos de ayuda para la reconstrucción de su pobre país, hacia bancos panameños y norteamericanos.
Aun así, Alemán está a un paso de quedar libre y ser declarado inocente. ¿Cómo es eso? Muy simple. Las leyes de su país tipifican el lavado de dinero como el ocultamiento financiero de fondos derivados del narcotráfico, y por ese delito lo encausaron. Mas resulta que el dinero que lavó el ex mandatario no provenía del tráfico de drogas sino del erario público. Por lo tanto, no sólo saldrá libre sino que, con un poco de suerte, hasta puede que retenga para sí sus "ahorros" tan duramente trabajados durante su presidencia.
Ahora es un alto funcionario del organismo, Jorge Cáceres, detenido en Honduras por traficar cocaína en las oficinas de la entidad en Tegucigalpa. Según la fiscal Doris Aguilar, Cáceres operaba una tienda de drogas dentro del mismo edificio, en donde recibía a sus "clientes" uno de los cuales era asesor del ministro hondureño de turismo.
No es la primera vez. En junio pasado fue detenido en Nicaragua, con 7.2 kilos de heroína el diputado hondureño César Augusto Díaz. El parlamentario venía procedente de Costa Rica. Hay otro caso, ya no de narcotráfico, sino de robo de fondos públicos, que se investiga en Guatemala y que afecta a un ex presidente que aun no ha sido detenido porque goza de inmunidad. Se le acusa de conseguir algunos "ahorros" personales de la privatización de la compañía estatal de teléfonos y electricidad.
En fin, los puestos en el PARELACEN sólo sirven como refugio de funcionarios salientes de cada gobierno que, sabiéndose sujeto de investigaciones por peculado y enriquecimiento ilícito, se esmeran en candidatizarse y salir electos como parlamentarios para hacer compañía a su presidente saliente, que es miembro automáticamente de la institución una vez cesado en el poder, con el obvio propósito de cubrirse con el blindaje de la inmunidad y no ser investigados ni perseguidos.

101 años de Panamá América

 
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