Si tu candidato no sabe como cambiar la educacion, cambia de candidato
ESTA consigna podría modificarse en muchas variantes como por ejemplo "Si tu partido no sabe como cambiar la educación, cambia de partido" "Si tus gobernantes no saben como cambiar la educación, no los elijas más", etc. La idea surge del Contrato Social por la Educación del Ecuador que intentó en unas elecciones generales, llamar la atención sobre la necesidad de priorizar la educación en la agenda nacional.
En Panamá es un imperativo que la educación sea una prioridad nacional, entendida como el derecho que todos y todas tenemos a una educación de calidad. Tomando como base los diversos diagnósticos existentes, es fundamental construir una Agenda Educativa Nacional, que sirva de propuesta de convencimiento, presión y negociación de la sociedad y en especial los políticos para lograr un compromiso real con metas y objetivos de esa agenda. Además es tiempo que en Panamá se logre estructurar un Foro educativo de la sociedad civil para impulsar el derecho a la educación de calidad.
Si alguien todavía no ve la prioridad de la educación que se pregunte ¿Responde la educación que estamos ofreciendo a los niños, jóvenes y adultos panameños, a los desafíos de los tiempos que vivimos? ¿Cómo aporta la educación al desarrollo humano, los valores y a la equidad social? ¿Cómo debemos preparar a las nuevas generaciones para que en el futuro participen plena y transformadoramente en el desarrollo nacional?
Tal como expone en su informe el Consejo Nacional de Educación: la sociedad panameña ha realizado grandes esfuerzos, ha destinado importantes recursos financieros a la educación y el aporte de ésta al progreso del país a lo largo del siglo XX es evidente. Sin embargo, estos esfuerzos no han sido suficientes para alcanzar los objetivos estratégicos de desarrollo económico, científico, social y cultural del país, lo que hace indispensable la adopción de un modelo educativo que permita alcanzar dichos objetivos. En este marco de cambios profundos, la sociedad panameña está marcada por el subdesarrollo, y a pesar de haber sido un país catalogado como de alto desarrollo humano, es uno de los más desiguales en el continente, y, especialmente en las áreas rurales indígenas y en los barrios marginales de las ciudades en donde campea la pobreza. Las demandas y necesidades de la era del conocimiento y de los sistemas de información y del desarrollo humano han planteado la urgencia de cambiar el modelo educativo actual, basado en la clase expositiva del profesor que propicia en el alumno la pasividad y la memorización por un nuevo modelo educativo, moderno, con altos niveles de calidad, equitativo, eficiente y participativo.
Este modelo debe conjugar los cuatro grandes pilares que señala el Informe Jacques Delors: "aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser", que reconocen que educar es crear vínculos y no decorar contenidos, al que cabe el aporte de un quinto pilar: "aprender por qué y para qué".
Una educación de calidad debe contener por lo menos aspectos claves como estos a) la equidad para acceder a una sistema educativo que asegure integración y aprendizajes habilitador; b) un currículo capaz de generar dinámicas de cambio pedagógico a nivel de las aulas; c) docentes capaces de desarrollar procesos de aprendizaje significativos y abiertos a la evaluación de su desempeño (Jorge Osorio).
Para nosotros la educación popular en la que inspira Paulo Freire tiene mucho que aportar, pues se sitúa como la construcción de una propuesta política, ética y pedagógica que propone una metodología transformadora, que es válida no sólo para los hechos educativos sino para el proceso integral de cambios. Por ello propone a través de la educación la construcción de otra ciudadanía, la del sujeto democrático que gesta la participación y se gesta en ella.
La ciudadanía debe potenciar la capacidad de incidencia en políticas públicas, y la educativa entre ellas, generando una perspectiva que trasciende las formas tradicionales de imposición, por la construcción más innovadora, efectiva, democrática y participativa de esas políticas. Para lograrlo es importantes generar más vinculación y articulación de las estrategias y acciones del movimiento social y ciudadano en los ámbitos locales, nacionales e internacionales como respuesta a los desafíos que nos imponen los modelos actuales de educación y sus efectos en la vida de las personas.
Freire lo afirma como sembrador de ideas fecundas y testimonio de un hombre que siempre expresó la humildad, la coherencia, y la calidad humana con la misma intensidad como su amorosa apuesta por la esperanza: "Mi esperanza es necesaria -escribe- pero no suficiente. Ella sola no gana la lucha, pero sin ella la lucha flaquea y titubea. Necesitamos la esperanza crítica como el pez necesita el agua incontaminada."
Así también los subraya Xabier Gorostiaga sj: "Todavía nos falta conciencia y visión para utilizar el continuo educativo entre universidades, colegios, educación básica, formal e informal que conforma una plataforma educativa única, con potencialidad de formar una nueva generación con valores, capacidades y calidad profesional para convertirse en una red propositiva e integradora de una conciencia liberadora de América Latina.
raulleisr@hotmail.com
En Panamá es un imperativo que la educación sea una prioridad nacional, entendida como el derecho que todos y todas tenemos a una educación de calidad. Tomando como base los diversos diagnósticos existentes, es fundamental construir una Agenda Educativa Nacional, que sirva de propuesta de convencimiento, presión y negociación de la sociedad y en especial los políticos para lograr un compromiso real con metas y objetivos de esa agenda. Además es tiempo que en Panamá se logre estructurar un Foro educativo de la sociedad civil para impulsar el derecho a la educación de calidad.
Si alguien todavía no ve la prioridad de la educación que se pregunte ¿Responde la educación que estamos ofreciendo a los niños, jóvenes y adultos panameños, a los desafíos de los tiempos que vivimos? ¿Cómo aporta la educación al desarrollo humano, los valores y a la equidad social? ¿Cómo debemos preparar a las nuevas generaciones para que en el futuro participen plena y transformadoramente en el desarrollo nacional?
Tal como expone en su informe el Consejo Nacional de Educación: la sociedad panameña ha realizado grandes esfuerzos, ha destinado importantes recursos financieros a la educación y el aporte de ésta al progreso del país a lo largo del siglo XX es evidente. Sin embargo, estos esfuerzos no han sido suficientes para alcanzar los objetivos estratégicos de desarrollo económico, científico, social y cultural del país, lo que hace indispensable la adopción de un modelo educativo que permita alcanzar dichos objetivos. En este marco de cambios profundos, la sociedad panameña está marcada por el subdesarrollo, y a pesar de haber sido un país catalogado como de alto desarrollo humano, es uno de los más desiguales en el continente, y, especialmente en las áreas rurales indígenas y en los barrios marginales de las ciudades en donde campea la pobreza. Las demandas y necesidades de la era del conocimiento y de los sistemas de información y del desarrollo humano han planteado la urgencia de cambiar el modelo educativo actual, basado en la clase expositiva del profesor que propicia en el alumno la pasividad y la memorización por un nuevo modelo educativo, moderno, con altos niveles de calidad, equitativo, eficiente y participativo.
Este modelo debe conjugar los cuatro grandes pilares que señala el Informe Jacques Delors: "aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser", que reconocen que educar es crear vínculos y no decorar contenidos, al que cabe el aporte de un quinto pilar: "aprender por qué y para qué".
Una educación de calidad debe contener por lo menos aspectos claves como estos a) la equidad para acceder a una sistema educativo que asegure integración y aprendizajes habilitador; b) un currículo capaz de generar dinámicas de cambio pedagógico a nivel de las aulas; c) docentes capaces de desarrollar procesos de aprendizaje significativos y abiertos a la evaluación de su desempeño (Jorge Osorio).
Para nosotros la educación popular en la que inspira Paulo Freire tiene mucho que aportar, pues se sitúa como la construcción de una propuesta política, ética y pedagógica que propone una metodología transformadora, que es válida no sólo para los hechos educativos sino para el proceso integral de cambios. Por ello propone a través de la educación la construcción de otra ciudadanía, la del sujeto democrático que gesta la participación y se gesta en ella.
La ciudadanía debe potenciar la capacidad de incidencia en políticas públicas, y la educativa entre ellas, generando una perspectiva que trasciende las formas tradicionales de imposición, por la construcción más innovadora, efectiva, democrática y participativa de esas políticas. Para lograrlo es importantes generar más vinculación y articulación de las estrategias y acciones del movimiento social y ciudadano en los ámbitos locales, nacionales e internacionales como respuesta a los desafíos que nos imponen los modelos actuales de educación y sus efectos en la vida de las personas.
Freire lo afirma como sembrador de ideas fecundas y testimonio de un hombre que siempre expresó la humildad, la coherencia, y la calidad humana con la misma intensidad como su amorosa apuesta por la esperanza: "Mi esperanza es necesaria -escribe- pero no suficiente. Ella sola no gana la lucha, pero sin ella la lucha flaquea y titubea. Necesitamos la esperanza crítica como el pez necesita el agua incontaminada."
Así también los subraya Xabier Gorostiaga sj: "Todavía nos falta conciencia y visión para utilizar el continuo educativo entre universidades, colegios, educación básica, formal e informal que conforma una plataforma educativa única, con potencialidad de formar una nueva generación con valores, capacidades y calidad profesional para convertirse en una red propositiva e integradora de una conciencia liberadora de América Latina.
raulleisr@hotmail.com