Situación del camino "eco-ilógico" tras rechazo de estudio ambiental
Hace como seis meses, señalé en un artículo de opinión, que la empresa a la que se le dio el contrato para los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) del infame camino "eco-ilógico", tendría serios problemas y dificultades con dicho trabajo. También decía que el EIA Categoría III, del sector B del camino, debía tomar más de un año en hacerse, por las condiciones de los sub-estudios de fauna, flora, topografía, suelo, aguas, aire, etc., cuyos datos deben ser estacionales, ya que las variaciones presentadas son notables.
Desde un principio no está muy "claro" esto de que el que tiene que contratar el EIA es el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no CUSA, la empresa que se ganó (o tal vez le dieron) el contrato. Esto es bastante irregular y poco recomendable; pues, según la norma, es el MOP, junto a la ANAM, los que tienen que aprobar o desaprobar el EIA. O sea, que el promotor es el que analiza y aprueba el estudio.
En el caso de los contratos del FIS, por ejemplo, son las empresas contratistas y no éste el que se encarga de contratar los consultores para hacer el EIA.
He visto con asombro al Director de la ANAM anunciar la devolución del Estudio. Verdaderamente algo inesperado, pero altamente positivo. También me extraña mucho que el EIA tuviera tantas deficiencias, más cuando, supuestamente, la DAF Consulting está formada en su mayoría por ex funcionarios de la ANAM, quienes deben saber muy bien cómo hacer un EIA de esta categoría.
Hubo una reacción de alborozo y alegría entre los conservacionistas de la primera línea; pero yo no soy tan optimista, ya que sé muy bien que la devolución de un EIA no es un rechazo. La empresa consultora puede neutralizar con acciones de litigación, todos y cada uno de los puntos rechazados y presentar un "anexo" al EIA, para que sea aprobado. Un ejemplo patético de este caso es la Planta Productora de Moscas Estériles que se construye en Pacora, financiada por Estados Unidos, en la que se van a instalar varios irradiadores de cesio 137, isótopo radioactivo altamente mortal y contaminante. El EIA original (Categoría III), fue objetado, y se presentó un "anexo", que generó otra serie de objeciones, que fueron resueltas en un tercer "anexo". Total, el EIA de este proyecto tiene más de 2000 páginas y fue increíblemente aprobado pese a que, entre otras cosas, no tiene las especificaciones técnicas de los irradiadores Hussman, de cesio 137, que pesan siete toneladas cada uno. Y este centro ya se está construyendo con todos los permisos aprobados. Pero eso, como dijo Rudyard Kipling, "es otra historia". La situación real es que el estudio del camino "eco-ilógico" no ha sido rechazado. El EIA puede ser "arreglado" con un "anexo" donde se neutralicen los impactos más graves, con mitigaciones hipotéticas.
El único problema es que si CUSA tiene que seguir las mitigaciones extraordinarias que se necesitan, el camino no costaría 4.6 millones de dólares, sino el doble o posiblemente más. Por ejemplo, un verdadero "camino ecológico" que afectara en lo mínimo el suelo, la fauna y la flora, tendría que ser construido sobre columnas, pasar a unos 10 metros del suelo, entre los árboles, y debe tener un diseño integrado con el paisaje.
La llamada "Ruta Sur", puede ser una "salida honorable" para el Gobierno. Verdaderamente esta ruta casi no afecta a los bosques y sería de gran utilidad para esta región. Estas áreas no poseen suelos agrícolas notables por su exceso de piedras, pero su clima es excelente, así como los paisajes naturales.
Desde un principio no está muy "claro" esto de que el que tiene que contratar el EIA es el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no CUSA, la empresa que se ganó (o tal vez le dieron) el contrato. Esto es bastante irregular y poco recomendable; pues, según la norma, es el MOP, junto a la ANAM, los que tienen que aprobar o desaprobar el EIA. O sea, que el promotor es el que analiza y aprueba el estudio.
En el caso de los contratos del FIS, por ejemplo, son las empresas contratistas y no éste el que se encarga de contratar los consultores para hacer el EIA.
He visto con asombro al Director de la ANAM anunciar la devolución del Estudio. Verdaderamente algo inesperado, pero altamente positivo. También me extraña mucho que el EIA tuviera tantas deficiencias, más cuando, supuestamente, la DAF Consulting está formada en su mayoría por ex funcionarios de la ANAM, quienes deben saber muy bien cómo hacer un EIA de esta categoría.
Hubo una reacción de alborozo y alegría entre los conservacionistas de la primera línea; pero yo no soy tan optimista, ya que sé muy bien que la devolución de un EIA no es un rechazo. La empresa consultora puede neutralizar con acciones de litigación, todos y cada uno de los puntos rechazados y presentar un "anexo" al EIA, para que sea aprobado. Un ejemplo patético de este caso es la Planta Productora de Moscas Estériles que se construye en Pacora, financiada por Estados Unidos, en la que se van a instalar varios irradiadores de cesio 137, isótopo radioactivo altamente mortal y contaminante. El EIA original (Categoría III), fue objetado, y se presentó un "anexo", que generó otra serie de objeciones, que fueron resueltas en un tercer "anexo". Total, el EIA de este proyecto tiene más de 2000 páginas y fue increíblemente aprobado pese a que, entre otras cosas, no tiene las especificaciones técnicas de los irradiadores Hussman, de cesio 137, que pesan siete toneladas cada uno. Y este centro ya se está construyendo con todos los permisos aprobados. Pero eso, como dijo Rudyard Kipling, "es otra historia". La situación real es que el estudio del camino "eco-ilógico" no ha sido rechazado. El EIA puede ser "arreglado" con un "anexo" donde se neutralicen los impactos más graves, con mitigaciones hipotéticas.
El único problema es que si CUSA tiene que seguir las mitigaciones extraordinarias que se necesitan, el camino no costaría 4.6 millones de dólares, sino el doble o posiblemente más. Por ejemplo, un verdadero "camino ecológico" que afectara en lo mínimo el suelo, la fauna y la flora, tendría que ser construido sobre columnas, pasar a unos 10 metros del suelo, entre los árboles, y debe tener un diseño integrado con el paisaje.
La llamada "Ruta Sur", puede ser una "salida honorable" para el Gobierno. Verdaderamente esta ruta casi no afecta a los bosques y sería de gran utilidad para esta región. Estas áreas no poseen suelos agrícolas notables por su exceso de piedras, pero su clima es excelente, así como los paisajes naturales.