Sobre la Bahía de Panamá
Desde hace más de 40 años, he escuchando sobre la limpieza de la Bahía de Panamá, y todavía esta acción no se hace realidad. Creo que entre las principales causas de este atraso está que los panameños no hemos comprendido la importancia de tener una bahía que puede aprovecharse para el turismo. La otra causa, y creo que a muchos les sorprenderá, es que no somos fanáticos de las playas. Esto es así, aunque no lo crean. La de Coronado, todos los fines de semana, es visitada por cientos de personas y durante las fechas festivas, ni se diga; pero está desierta, ya que todos se quedan en sus casas y apartamentos del lugar.
Lo mismo ocurre cuando se visita el hotel Decameron: la piscina y bares están llenos, pero el mar completamente vacío. Y esto sucede en todos los lugares de playa que tenemos. Por ello, en mi opinión, es una de las razones del porqué nos hemos demorado en desarrollar nuestro turismo de playa.
La Bahía de Panamá representa una alternativa importante para el desarrollo de nuestro turismo. Claro, entiendo que su saneamiento es importante, tanto para la salud de los capitalinos como para la fauna y flora que representa esa área, pero no podemos perder de vista el potencial que tenemos en la Bahía de Panamá para el desarrollo turístico.
Esta semana se estará realizando un foro, organizado por la APEDE, sobre el tema; y creo que es conveniente ver, paralelamente con el saneamiento, la alternativa de rellenar una parte de ella y acondicionar una playa en toda su extensión.
Creo que se debe estudiar esa posibilidad y ver lo realizado en otros países. Por ejemplo, en Río de Janeiro, Brasil, a mediado de los años cincuenta, se hizo el llamado “ Relleno de Flamengo”, una de las playas de esa ciudad. Este relleno, de casi dos kilómetros, sirvió para hacer nuevas avenidas y ampliar las existentes, mejorando el tránsito. Se construyó un gran parque, diseñado por un pasajista, para proporcionarle nuevas áreas verdes a ese sector. Se crearon pequeños campos de fútbol para que sirvieran de esparcimiento a los habitantes de allí. Se construyó una gran acera, similar a la de la Calzada de Amador, sólo que un poco más ancha, para trotar, caminar y andar en bicicleta; y, finalmente, se reconstruyó la playa. En la misma ciudad de Río, en las famosas playas de Copacabana, Ipanema y Leblon se construyeron, muchos años después, pequeños rellenos para ampliar las avenidas ya existentes y nuevas áreas de láser para la población, y aún ampliaron el sector de la playa. Creo que la experiencia brasileña se debe tomar en cuenta, para que en Panamá esta gran obra sea realizada, aprovechando su potencial para el desarrollo de nuestro país.
Ya se imaginan ustedes este gran sector desde el Casco Viejo hasta Panamá Viejo, con un inmenso parque con árboles, avenidas amplias para que el tránsito sea más fluido, áreas de láser para hacer ejercicios o que los más jóvenes tengan complejos deportivos para paracticar el baloncesto y el fútbol de salón u otro deporte favorito, y una playa amplia con un mar limpio. Tengan por seguro que ésta sería una de nuestras mayores y mejores atracciones turísticas, las cuales los europeos, estadounidenses y orientales vendrían a conocer.
Señores, Hawaii, Acapulco y Río (menciono esas ciudades, porque son las que conozco con esas características), han tenido un éxito turístico desde hace más de cincuenta años. No veo la razón de no hacer lo mismo aquí, ya que tenemos otros atractivos colaterales para que el turista se sienta atraído.
Sería una lástima desaprovechar esta oportunidad.
“ Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi
Lo mismo ocurre cuando se visita el hotel Decameron: la piscina y bares están llenos, pero el mar completamente vacío. Y esto sucede en todos los lugares de playa que tenemos. Por ello, en mi opinión, es una de las razones del porqué nos hemos demorado en desarrollar nuestro turismo de playa.
La Bahía de Panamá representa una alternativa importante para el desarrollo de nuestro turismo. Claro, entiendo que su saneamiento es importante, tanto para la salud de los capitalinos como para la fauna y flora que representa esa área, pero no podemos perder de vista el potencial que tenemos en la Bahía de Panamá para el desarrollo turístico.
Esta semana se estará realizando un foro, organizado por la APEDE, sobre el tema; y creo que es conveniente ver, paralelamente con el saneamiento, la alternativa de rellenar una parte de ella y acondicionar una playa en toda su extensión.
Creo que se debe estudiar esa posibilidad y ver lo realizado en otros países. Por ejemplo, en Río de Janeiro, Brasil, a mediado de los años cincuenta, se hizo el llamado “ Relleno de Flamengo”, una de las playas de esa ciudad. Este relleno, de casi dos kilómetros, sirvió para hacer nuevas avenidas y ampliar las existentes, mejorando el tránsito. Se construyó un gran parque, diseñado por un pasajista, para proporcionarle nuevas áreas verdes a ese sector. Se crearon pequeños campos de fútbol para que sirvieran de esparcimiento a los habitantes de allí. Se construyó una gran acera, similar a la de la Calzada de Amador, sólo que un poco más ancha, para trotar, caminar y andar en bicicleta; y, finalmente, se reconstruyó la playa. En la misma ciudad de Río, en las famosas playas de Copacabana, Ipanema y Leblon se construyeron, muchos años después, pequeños rellenos para ampliar las avenidas ya existentes y nuevas áreas de láser para la población, y aún ampliaron el sector de la playa. Creo que la experiencia brasileña se debe tomar en cuenta, para que en Panamá esta gran obra sea realizada, aprovechando su potencial para el desarrollo de nuestro país.
Ya se imaginan ustedes este gran sector desde el Casco Viejo hasta Panamá Viejo, con un inmenso parque con árboles, avenidas amplias para que el tránsito sea más fluido, áreas de láser para hacer ejercicios o que los más jóvenes tengan complejos deportivos para paracticar el baloncesto y el fútbol de salón u otro deporte favorito, y una playa amplia con un mar limpio. Tengan por seguro que ésta sería una de nuestras mayores y mejores atracciones turísticas, las cuales los europeos, estadounidenses y orientales vendrían a conocer.
Señores, Hawaii, Acapulco y Río (menciono esas ciudades, porque son las que conozco con esas características), han tenido un éxito turístico desde hace más de cincuenta años. No veo la razón de no hacer lo mismo aquí, ya que tenemos otros atractivos colaterales para que el turista se sienta atraído.
Sería una lástima desaprovechar esta oportunidad.
“ Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi