Sobre la importación de carne
Recién la semana pasada el Ministerio de Desarrollo Agropecuario comenzó el proceso para levantar la restricción a la importación de carne proveniente de Estados Unidos, impuesta en diciembre pasado luego que se descubriera un caso de "vacas locas" en Washington. La prohibición y la nueva reglamentación buscan proteger a la producción agropecuaria nacional y a los seres humanos que consumen productos cárnicos. Esta apertura, sin embargo, es altamente restrictiva, requiriendo inclusive inspecciones por autoridades nacionales de las fuentes exportadoras en Estados Unidos. Por ello, no se anticipa que en breve plazo se tendrá acceso a la apreciada carne del país norteño.
El nombre científico de esta enfermedad es Encefalopatía Espongiforme Bovina. Afecta al ganado bovino y provoca daños irreversibles en su sistema nervioso hasta causar la muerte. Es provocada por una proteína defectuosa, conocida como prión, que tiene la capacidad de hacer que las proteínas normales cambien su estructura y se vuelvan también defectuosas, llegando a formar agujeros en el cerebro, el cual adquiere una textura similar a la de una esponja.
Ya es generalmente aceptado que el mal ha llegado al ganado vacuno a través de los piensos empleados en su alimentación. Hace varias décadas que se conoce que el prión causaba en las ovejas una enfermedad neurológica incurable llamada "scrapie", muy extendida en Gran Bretaña. Pero, los despojos de estas ovejas fueron empleados en la elaboración de piensos destinados al engorde de ganado vacuno en la creencia de que la enfermedad resultaba inofensiva para la especie bovina. Muy por el contrario, la enfermedad sí afectó al ganado vacuno. También otras especies pueden resultar afectadas, como los felinos y otros animales rumiantes de vida salvaje como las gacelas.
Aunque no es contagiosa para el ser humano, el consumo de ciertos tejidos de riesgo de animales infectados de esta enfermedad causan en el ser humano la Creutzfeldt-Jakob, con consecuencias similares; es decir, la muerte. Pero no es contagiosa por contacto físico; sin embargo, ya se conocen en Inglaterra al menos dos casos de contagio de Creutzfeldt-Jakob entre humanos por transfusión de sangre. Por ello, la Cruz Roja no recibe donaciones de personas que han permanecido períodos prolongados en áreas que han estado infectadas por Encefalopatía Espongiforme Bovina.
Por lo anterior, el estricto control sanitario de la carne importada, y de cualesquiera alimentos traídos al país para el consumo del ganado vacuno, es más que justificado.
Sin embargo, las autoridades nacionales de salud y pecuarias carecen de la capacidad para ejercer ese control. En su ausencia, en vez de crearla, deberían coordinar y delegar en las autoridades o laboratorios públicos o privados de países con los controles adecuados, del propio Estados Unidos inclusive. Esos países también tienen una población vacuna y humana que proteger.
A comienzos de siglo, la semana laboral promedio era de 50 horas, ahora a caído a algo menos de 35. Pero esto no contempla que esas mismas horas son ahora mucho menos exigentes físicamente y mucho menos peligrosas: las muertes por accidentes, incluyendo los laborales, han caído de 88 por 100,000 muertes totales a 34.
En ese entonces, muchos trabajaban nada más que por el salario, en la actualidad muchos lo hacen por el desafío intelectual, por la vocación, por los logros.
Este progreso ha sido motorizado por emprendedores, quienes en forma constante han producido nuevas ideas y con ellas nuevos productos y servicios. El mercado se ha diversificado en forma creciente, brindando muchas más oportunidades al consumidor.
En la década de los años 70 había 140 tipos de vehículos diferentes, con 654 modelos distintos; a fines de los 90 eran 260 tipos con 1,212 modelos diferentes.
Los cereales pasaron de 140 a 340 en el mismo período y las bebidas gaseosas aumentaron de 20 a 87; los tipos de leche de 4 a 19 y los estilos de zapatos de goma para correr de 5 a 285; los de bicicletas de 8 a 31.
El progreso, entonces, es mucho más variado y complejo que el mero crecimiento.
Muchos trabajaban nada más que por el salario, en la actualidad muchos lo hacen por el desafío intelectual, por la vocación, por los logros
*Rector de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE).
©www.aipenet.com
El nombre científico de esta enfermedad es Encefalopatía Espongiforme Bovina. Afecta al ganado bovino y provoca daños irreversibles en su sistema nervioso hasta causar la muerte. Es provocada por una proteína defectuosa, conocida como prión, que tiene la capacidad de hacer que las proteínas normales cambien su estructura y se vuelvan también defectuosas, llegando a formar agujeros en el cerebro, el cual adquiere una textura similar a la de una esponja.
Ya es generalmente aceptado que el mal ha llegado al ganado vacuno a través de los piensos empleados en su alimentación. Hace varias décadas que se conoce que el prión causaba en las ovejas una enfermedad neurológica incurable llamada "scrapie", muy extendida en Gran Bretaña. Pero, los despojos de estas ovejas fueron empleados en la elaboración de piensos destinados al engorde de ganado vacuno en la creencia de que la enfermedad resultaba inofensiva para la especie bovina. Muy por el contrario, la enfermedad sí afectó al ganado vacuno. También otras especies pueden resultar afectadas, como los felinos y otros animales rumiantes de vida salvaje como las gacelas.
Aunque no es contagiosa para el ser humano, el consumo de ciertos tejidos de riesgo de animales infectados de esta enfermedad causan en el ser humano la Creutzfeldt-Jakob, con consecuencias similares; es decir, la muerte. Pero no es contagiosa por contacto físico; sin embargo, ya se conocen en Inglaterra al menos dos casos de contagio de Creutzfeldt-Jakob entre humanos por transfusión de sangre. Por ello, la Cruz Roja no recibe donaciones de personas que han permanecido períodos prolongados en áreas que han estado infectadas por Encefalopatía Espongiforme Bovina.
Por lo anterior, el estricto control sanitario de la carne importada, y de cualesquiera alimentos traídos al país para el consumo del ganado vacuno, es más que justificado.
Sin embargo, las autoridades nacionales de salud y pecuarias carecen de la capacidad para ejercer ese control. En su ausencia, en vez de crearla, deberían coordinar y delegar en las autoridades o laboratorios públicos o privados de países con los controles adecuados, del propio Estados Unidos inclusive. Esos países también tienen una población vacuna y humana que proteger.
A comienzos de siglo, la semana laboral promedio era de 50 horas, ahora a caído a algo menos de 35. Pero esto no contempla que esas mismas horas son ahora mucho menos exigentes físicamente y mucho menos peligrosas: las muertes por accidentes, incluyendo los laborales, han caído de 88 por 100,000 muertes totales a 34.
En ese entonces, muchos trabajaban nada más que por el salario, en la actualidad muchos lo hacen por el desafío intelectual, por la vocación, por los logros.
Este progreso ha sido motorizado por emprendedores, quienes en forma constante han producido nuevas ideas y con ellas nuevos productos y servicios. El mercado se ha diversificado en forma creciente, brindando muchas más oportunidades al consumidor.
En la década de los años 70 había 140 tipos de vehículos diferentes, con 654 modelos distintos; a fines de los 90 eran 260 tipos con 1,212 modelos diferentes.
Los cereales pasaron de 140 a 340 en el mismo período y las bebidas gaseosas aumentaron de 20 a 87; los tipos de leche de 4 a 19 y los estilos de zapatos de goma para correr de 5 a 285; los de bicicletas de 8 a 31.
El progreso, entonces, es mucho más variado y complejo que el mero crecimiento.
Muchos trabajaban nada más que por el salario, en la actualidad muchos lo hacen por el desafío intelectual, por la vocación, por los logros
*Rector de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE).
©www.aipenet.com