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Sobre los censos


De acuerdo con la Dirección Nacional de Censo, un Censo de Población, "es el conjunto de las operaciones consistentes en recoger, recopilar, evaluar, analizar y publicar de alguna u otra forma datos demográficos, económicos y sociales relativos a todos los habitantes de un país, en un momento determinado." De igual forma, el Censo de Vivienda "es el conjunto de operaciones para recopilar datos estadísticos relativos a todas las viviendas y a sus ocupantes en un momento determinado."
Los datos de los Censos de Población tienen innumerables usos entre los que se encuentran
la evaluación de la disponibilidad de los servicios básicos para la población; situación social y demográfica actual de la población; planificación de los programas de bienestar social; determinación de grupos especiales de la población; formulación de políticas y programas de vivienda y la formulación de políticas de inversión de los fondos para el desarrollo.
El país acaba de pasar por la experiencia de la realización del XVI Censo Nacional y gracias a él lograremos saber muchas cosas sobre las condiciones de vivienda y población. Los resultados, después del 99.95% de cobertura dan cuenta de que el total de la población es de 2,778,440 y un total de 774,019 viviendas, lo que arroja un considerable incremento en viviendas con relación a la población, pues en el último censo, hace diez años, el total ascendía a 524 mil 284 viviendas, o sea que se ha dado un incremento del 47.63%. Según el censo de 1990, el total de personas por vivienda era de 4.57 personas y hoy día es de 3.59, lo que denota una mejoría tomando en cuenta, sobre todo, el incremento de la población.
Soy de opinión de que la cantidad de desempleo que arrojará la encuesta nacional será impresionante. Allí nos daremos cuenta de cuántos realmente son los panameños que carecen de trabajo y lo solicitan. Las cifras que suelen manejar las autoridades son con base a la población económicamente activa y no a todos los panameños, como ahora se ha hecho.
Nos impresionó favorablemente el desempeño del empadronador que visitó nuestra vivienda, quien denotaba dominio en el manejo de la información que se requería en el formulario, lo que indudablemente es indicativo del alto grado de preparación que obtuvieron. Hemos escuchado algunas quejas, pero ante la magnitud que significa la tarea desarrollada creo que el trabajo desempeñado estuvo muy bien. ¡Felicitaciones a los responsables de que así haya ocurrido! Cuando estábamos casualmente contestando las preguntas del joven funcionario de la Contraloría General de la República, recibimos llamada telefónica de una pariente quien quería comentarme y llamarme la atención sobre el pasaje bíblico de Crónicas 21 que habla sobre el Censo y que deseo compartirlo con los apreciados lectores para que cada cual se forme su opinión. Dice así en Crónicas 21, David censa a la población: El ángel acusador se puso contra los israelitas e incitó a David a hacer un censo en Israel. Entonces David ordenó a Joab y a los jefes del pueblo: -"Vayan y hagan el censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, y tráiganme el informe para que yo sepa cuántos son." Pero Job respondió: -"Que el Señor aumente su pueblo cien veces más de lo que es ahora; ¿pero acaso no son todos servidores de su Majestad? ¿Por qué desea esto Su Majestad? ¿Para qué hacerse culpable a Israel?"
Sin embargo, la orden del rey se impuso a Joab, y éste se retiró, recorrió todo Israel y regresó a Jerusalén. Joab entregó a David las cifras del censo de la población, y resultó que en todo Israel había un millón cien mil hombres aptos para la guerra, y cuatrocientos setenta mil en Judá. Pero no se incluyó en el censo a las tribus de Leví y de Benjamín, porque a Joab no le gustó la orden del rey. A Dios le pareció mal todo esto, y mandó un castigo a Israel. Pero David confesó a Dios: "He cometido un grave pecado al hacer esto. Pero te ruego que perdones ahora el pecado de este siervo tuyo, pues me he portado como un necio". Entonces el Señor el señor dijo a Gad, vidente al servicio de David. - " Ve a ver a David, y dile de mi parte que le propongo tres cosas, y que escoja la que él quiera que yo haga". Gad fue a ver a David, y le dijo:
"Esto dice el Señor: Escoge entre tres años de hambre, tres meses de derrota perseguido por la espada de tus enemigos, o tres días de peste en el país bajo la espada del Señor causando estragos en todo el territorio de Israel. Decide ahora lo que he de responder al que me ha enviado."
David le contestó a Gad: -"Estoy en un grave aprieto. Ahora bien, es preferible que caiga yo en manos del Señor, pues su bondad es muy grande, y no en manos de los hombres".
Entonces mandó el Señor una peste sobre Israel, y cayeron muertos setenta mil israelitas. Y mandó Dios un ángel para destruir Jerusalén. Pero cuando lo estaba destruyendo, el Señor lo vio, y le pesó aquel daño y ordenó al ángel que estaba hiriendo: "Basta ya, no sigas".
En aquél momento, el ángel del Señor se encontraba junto al lugar donde Omán el jebuseo trillaba el trigo. Al alzar David los ojos vio que el ángel del Señor se encontraba entre el cielo y la tierra, con una espada desenvainada en la mano, que apuntaba hacia Jerusalén. Entonces David y los ancianos, vestidos con ropas ásperas, se inclinaron hasta tocar el suelo con la frente y David dijo a Dios: -"Yo fui quien mandó a hacer el censo de la población. ¡Yo soy quien he pecado y he hecho mal! ¿Pero qué han hecho estos inocentes? Señor y Dios mío, yo te ruego que tu castigo caiga sobre mí y sobre mi familia, pero deja de herir a tu pueblo." Hasta aquí el pasaje bíblico.
Este relato bíblico pareciera denotar que los censos estuvieran prohibidos por Dios, ya que no le es dado al hombre inventariar su obra, las criaturas por El creadas, y además cuando sus propósitos son para beneficios particulares. Ahora bien, el propósito de los actuales censos persigue fines muy distintos a los realizados por el Rey David, ya que éste lo hizo para conformar su ejército. En la actualidad los censos más bien hacen un inventario, no tanto de la obra de Dios, sino de los propios hombres, como son las condiciones infrahumanas como viven muchos de nuestros semejantes gracias a los desgobiernos existentes y que también pudiera hacernos acreedores de un castigo semejante al de David.

101 años de Panamá América

 
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