Taxi acuático en el Lago Gatún
Feliciano Martínez, mejor conocido como "Chano", es el capitán de todas las piraguas que viajan por el Lago Gatún, y es el conductor de más experiencia, ya que de sus 47 años de vida, 27 los ha dedicado a manejar estos pequeños botes transportando gente humilde, enseres, alimentos y animales hacia las comunidades ribereñas por la cuenca del Canal de Panamá.
Encontramos a Feliciano en La Arenosa, de La Chorrera, cuando se aprestaba a zarpar su piragua " Don Chano" hacia la comunidad de Cirí de los Sotos, en Capira. El viaje le tomaría alrededor de cuatro horas.
Cinco pasajeros y un cargamento de hojas de zinc, alambre de púa y un enorme tanque para reservar agua, eran parte de la pesada carga que transportaría en su piragua.
"Chano" comenta que se levanta todos los días ante de salir el sol para llegar a las siete de la mañana al muelle de Cuipo, en Colón, lugar donde fluye la mayoría de los pasajeros del área.
Destaca que luego viaja a varias comunidades ribereñas en el Lago Gatún, como son: Lagarterita, Cirí, Cirí de los Sotos, La Arenosa y otras, en búsqueda de pasajeros.
El costo del pasaje es módico, B/.2.00 desde La Arenosa hasta Cirí de los Sotos, porque la mayoría de los pasajeros es humilde y "tenemos que ayudarnos mutuamente", manifestó el capitán de " Don Chano".
El galón de gasolina lo compra a B/.2.20. "No se gana mucho, pero la cuestión es que yo ayudo y ellos (pasajeros) me colaboran también", señaló.
Por una hoja de zinc se cobra B/.1.00 de flete y por cada rollo de alambre de púas se cobra 0.25 centésimos, explicó el experto conductor de piraguas.
Manifestó que la vida en el Lago Gatún es difícil debido a que la mayoría de las familias viven de la pesca y de la agricultura, por lo que tienen que trabajar duro para conseguir el pan de cada día.
Del Lago Gatún, dijo que lo conoce desde muy niño, por lo que no teme navegarlo de noche ni durante las crecidas que se registran durante la época de lluvias. "Chano" nunca ha tenido un accidente que lamentar y eso se lo agradece a Dios.
En La Arenosa toma pasajeros que viajan desde comunidades ribereñas hacia La Chorrera para comprar víveres y materiales de construcción, porque son más baratos.
Desde La Arenosa a la carretera Interamericana en La Chorrera hay 30 kilómetros de distancia y la carretera es de asfalto en todo el trayecto.
Pero lo malo de La Arenosa, comenta "Chano", es el muelle, que desde hace varios años no se puede utilizar por el mal estado en que se encuentra.
Los pasajeros tienen que abordar en una rampa improvisada que existe en el lugar, con el peligro de que pueden caer al agua en momentos en que abordan.
Apuntó que en las pasadas elecciones los políticos prometieron reparar el muelle, pero ya ha llegado la otra campaña y la infraestructura sigue igual.
El muelle es de vital importancia ya que el transporte acuático es el principal medio para trasladarse de una comunidad a otra, señaló.
"Chano" aseguró que mientras Dios le dé vida, seguirá navegando por el Lago Gatún y transportando a los que él llama "mi gente".
Encontramos a Feliciano en La Arenosa, de La Chorrera, cuando se aprestaba a zarpar su piragua " Don Chano" hacia la comunidad de Cirí de los Sotos, en Capira. El viaje le tomaría alrededor de cuatro horas.
Cinco pasajeros y un cargamento de hojas de zinc, alambre de púa y un enorme tanque para reservar agua, eran parte de la pesada carga que transportaría en su piragua.
"Chano" comenta que se levanta todos los días ante de salir el sol para llegar a las siete de la mañana al muelle de Cuipo, en Colón, lugar donde fluye la mayoría de los pasajeros del área.
Destaca que luego viaja a varias comunidades ribereñas en el Lago Gatún, como son: Lagarterita, Cirí, Cirí de los Sotos, La Arenosa y otras, en búsqueda de pasajeros.
El costo del pasaje es módico, B/.2.00 desde La Arenosa hasta Cirí de los Sotos, porque la mayoría de los pasajeros es humilde y "tenemos que ayudarnos mutuamente", manifestó el capitán de " Don Chano".
El galón de gasolina lo compra a B/.2.20. "No se gana mucho, pero la cuestión es que yo ayudo y ellos (pasajeros) me colaboran también", señaló.
Por una hoja de zinc se cobra B/.1.00 de flete y por cada rollo de alambre de púas se cobra 0.25 centésimos, explicó el experto conductor de piraguas.
Manifestó que la vida en el Lago Gatún es difícil debido a que la mayoría de las familias viven de la pesca y de la agricultura, por lo que tienen que trabajar duro para conseguir el pan de cada día.
Del Lago Gatún, dijo que lo conoce desde muy niño, por lo que no teme navegarlo de noche ni durante las crecidas que se registran durante la época de lluvias. "Chano" nunca ha tenido un accidente que lamentar y eso se lo agradece a Dios.
En La Arenosa toma pasajeros que viajan desde comunidades ribereñas hacia La Chorrera para comprar víveres y materiales de construcción, porque son más baratos.
Desde La Arenosa a la carretera Interamericana en La Chorrera hay 30 kilómetros de distancia y la carretera es de asfalto en todo el trayecto.
Pero lo malo de La Arenosa, comenta "Chano", es el muelle, que desde hace varios años no se puede utilizar por el mal estado en que se encuentra.
Los pasajeros tienen que abordar en una rampa improvisada que existe en el lugar, con el peligro de que pueden caer al agua en momentos en que abordan.
Apuntó que en las pasadas elecciones los políticos prometieron reparar el muelle, pero ya ha llegado la otra campaña y la infraestructura sigue igual.
El muelle es de vital importancia ya que el transporte acuático es el principal medio para trasladarse de una comunidad a otra, señaló.
"Chano" aseguró que mientras Dios le dé vida, seguirá navegando por el Lago Gatún y transportando a los que él llama "mi gente".