Tokaimura o Chernobyl: Una amenaza flotante en el Canal de Panamá
Al registrarse el reciente accidente nuclear, producido por error humano, en la Planta Nuclear de Tokaimura, donde hubo decenas de expuestos a la radiación de uranio, unos centenares de evacuados y 300 mil habitantes de la zona que no pueden salir de sus casas por un Estado de Emergencia, vale hacer una breve reflexión. El accidente se produjo por la fisión nuclear que ocurre cuando los neutrones chocan con el uranio, provocando una división de átomos y emitiendo así grandes cantidades de energía, además el agua estimula la actividad de los neutrones. Este accidente que ocurrió a unos 140 kilómetros al noreste de Tokio, tiene en la escala del 1 al 7 de los accidentes nucleares del Instituto Internacional de Energía Atómica, y recientemente ocurrido en la Planta Nuclear de Tokaimura, en Japón, es considerado del nivel 4, un poco menor que el accidente de Chernobyl, que se le consideró de nivel 7, lo cual vale meditar profundamente, en este momento tan importante para todos los panameños cuando nos revierta el Canal de Panamá en cumplimiento de los Tratados Torrijos - Carter en el año 2000. El Canal de Panamá esta expuesto a accidentes nucleares. Esta vía es el principal nexo marítimo entre los Océanos Pacífico y Atlántico. Más de 12 mil navíos cruzan el Canal cada año, de los cuales una buena cantidad de barcos transportan materiales radiactivos. Tales cargas contienen material radioactivo destinado a reactores nucleares, además de combustible nuclear quemado y desechos radioactivos. Algunas de estas cargas viajan en barcos construidos con este propósito, otras lo hacen en navíos comunes que se mezclan con contenedores de artículos de consumo, productos alimenticios, etc.
Cada mes y medio, un barco de la Empresa Pacific Nuclear Transport Limited transporta combustible nuclear quemado altamente radiactivo a través del Canal de Panamá y el Mar Caribe, proveniente de reactores nucleares de Japón, que son enviado a Inglaterra y Francia para ser reprocesados, y que posteriormente, son devueltos a Japón, los cuales también pasan por el Canal de Panamá. El reprocesamiento de este combustible nuclear quemado en los reactores japoneses se realiza en Europa, donde luego de extraerse uranio y plutonio, queda una buena cantidad de desechos nucleares que serán mezclado con vidrio fundido para después ser devueltos a Japón en barras de vidrio que contienen elementos radiactivos altamente intensos, pues una sola carga de estos elementos contiene 15 veces la radiactividad que escapo en el accidente Chernobyl en 1986,el cual, como nos referimos anteriormente, fue de tal magnitud, que en la escala de 1 a 7 de la Agencia Internacional de Energía Atómica fue calificado de nivel 7. Vale agregar que entre 1995 y el año 2005, unos 60 contenedores con 1,200 barras de vidrios serán transportados hacia Japón a través del Canal de Panamá, según el programa ya existente, además que estos desechos nucleares vitrificados tienen más radiactividad que los combustibles nucleares quemados. Estos barcos que atraviesan el Canal de Panamá transportan además, entre 60 y 90 toneladas de combustibles nuclear quemado, conteniendo una radiactividad 45% mayor que la liberada en el accidente de Chernobyl en 1986. Un accidente de cualquiera de estos barcos en el Canal haría de Panamá un país inhabitable por cientos de años. Más aún todavía, un accidente naval de este tipo puede también contaminar países de la región centroamericana, igualmente a Colombia, Venezuela y otros países del Caribe.
Los barcos de combustible nuclear quemado no pagan una sobre - tasa por atravesar el Canal de Panamá, y tampoco pagan un seguro que compense a la República de Panamá y al Canal de Panamá en caso de accidentes. El combustible nuclear quemado contiene además plutonio, el cual se produce artificialmente durante la fisión nuclear que se da en las plantas de energía nuclear. Durante las décadas de 1960 y 1970, las industrias nucleares japonesas y de otras naciones estaban preocupadas por el precio del uranio, que es el elemento más utilizado como combustible nuclear, e iniciaron el uso del plutonio para la producción desarrollada en unos nuevos reactores de generación rápida que a su vez creó más plutonio, el cual fue reprocesado en Europa y están siendo devueltos a Japón en estos transportes que contienen suficiente carga como para construir decenas de bombas nucleares. Se calcula que desde el año 2000, alrededor de 45 toneladas de plutonio serán transportadas a Japón a través del Canal de Panamá. Un accidente causado por la liberación de este plutonio produciría un desastre devastador, donde la sólo inhalación de un micro gramo de plutonio, tan pequeño como un grano de pimienta, pueda producir cáncer.
Huelga aclarar que los riesgos de accidentes en el Canal de Panamá son considerables. El Canal de Panamá es uno de los espacios marítimos más navegados del mundo. Cada día un promedio de 33 navíos atraviesan por el Canal de Panamá. Las incidencias de cualquier tipo de accidente en la zona, es de un accidente cada 261 tránsitos, lo que implica 45 a 50 accidente por año. Existen además muchos problemas graves relacionados con el transporte de combustible nuclear quemado. La política de la Industria Nuclear es asegurar que los contenedores con este combustible mantengan el material radioactivo en condiciones normales, que protejan su contenido en situación de accidentes, tales como para la prevención de accidentes de una caída sobre una superficie sólida, una caída sobre una estaca, una inmersión en el agua, un fuego por hidrocarburos, etc. Al respecto de un incendio de la carga de un contenedor, el mismo puede sobrevivir al fuego por 30 minutos sin perder la integridad; si es un fuego que perdure por una hora o más, puede liberar presión y descargar el agua contaminada; luego de 4 horas de fuego, algunos elementos radiactivos comenzarían a derramarse, y un fuego de 9 horas provocaría el derrame de todos los elementos del combustible radioactivo al medio ambiente. Esta información demuestra que un incendio en un barco con combustible nuclear puede producir un desastre mayor por incendio o por derrame. Es importante también hacer notar que uno de los productos más transportados por el Canal de Panamá son los derivados del petróleo, por lo cual una colisión, fuego o explosión entre un transporte de petróleo y una embarcación de combustible nuclear tendría un impacto desastroso. Vale aclarar que los principales riesgos asociados al transporte de combustible nuclear quemado son los incendios a bordo, las varaduras, los choques y los naufragios.
El grado de afectación que puede tener la región por una accidente nuclear sería catastrófico. Por ejemplo, los barcos de Pacific Nuclear Transport Limited, que transportan materiales altamente radioactivos, demoran aproximadamente 8 horas en cruzar el Canal de Panamá. En dicho trayecto deben atravesar las esclusas de Mira Flores, Pedro Miguel y Gatún, y también navegan por el lago Gatún. Si uno sólo de los barcos de la citada empresa naviera de cargamento nuclear sufriera un accidente con escape de la carga de combustible nuclear quemado, emitiría una radiactividad de tal magnitud como ya nos referimos anteriormente de 45% mayor gravedad de la que escapa del accidente de Chernobyl, en el cual se obligó a la evacuación de medio millón de personas y la pérdida de 50 mil kilómetros cuadrados de tierra agrícola, causando un daño económico irreparable. Si un incendio, explosión o colisión hiciera abrir los contenedores con material nuclear en el Canal de Panamá, se calcula que los resultados serían una evacuación masiva de la población en las ciudades de Panamá y Colón, en las áreas de Balboa y Cristóbal, además de una contaminación inmediata y por cientos de años del Lago Gatún y del resto del Canal de Panamá, agregando a esto una contaminación de los alimentos de origen animal, vegetales, frutas y todas las reservas de agua potable y alimentos en general por esta región, pérdidas inmediatas de vidas humanas, muertes por cáncer y mutaciones genéticas a largo plazo, además de la contaminación y el cierre del Canal de Panamá no sólo por décadas, sino por siglos.
Buscamos a través de este breve análisis, hacer un llamado a la Comisión del Canal de Panamá y al actual Director de la Autoridad del Canal de Panamá que promueva el inicio de una evaluación del impacto ambiental del transporte de cargamentos nucleares, incluyendo los riesgos de accidentes. Pedimos a su vez, que la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo, y la Comisión Interparlamentaria Centroamericana de Ambientes y Desarrollo se pronuncien por la suspensión del tránsito de materiales nucleares por la zona del Canal o cuando menos, promover las mejoras de los sistemas de seguridad sobre accidentes nucleares que posea el Canal de Panamá. De igual forma, la Legislación Ambiental de Panamá y la nueva Legislación Canalera deberían prohibir el tránsito de carga nuclear o por lo menos, salvaguardar los riesgos de un accidente nuclear en el Canal de Panamá, analizando los riesgos de una falla en los sistemas de seguridad y de control, previniendo las posibles medidas de prevención y protección en caso de accidentes de este tipo. Todo esto depende de nosotros.
Cada mes y medio, un barco de la Empresa Pacific Nuclear Transport Limited transporta combustible nuclear quemado altamente radiactivo a través del Canal de Panamá y el Mar Caribe, proveniente de reactores nucleares de Japón, que son enviado a Inglaterra y Francia para ser reprocesados, y que posteriormente, son devueltos a Japón, los cuales también pasan por el Canal de Panamá. El reprocesamiento de este combustible nuclear quemado en los reactores japoneses se realiza en Europa, donde luego de extraerse uranio y plutonio, queda una buena cantidad de desechos nucleares que serán mezclado con vidrio fundido para después ser devueltos a Japón en barras de vidrio que contienen elementos radiactivos altamente intensos, pues una sola carga de estos elementos contiene 15 veces la radiactividad que escapo en el accidente Chernobyl en 1986,el cual, como nos referimos anteriormente, fue de tal magnitud, que en la escala de 1 a 7 de la Agencia Internacional de Energía Atómica fue calificado de nivel 7. Vale agregar que entre 1995 y el año 2005, unos 60 contenedores con 1,200 barras de vidrios serán transportados hacia Japón a través del Canal de Panamá, según el programa ya existente, además que estos desechos nucleares vitrificados tienen más radiactividad que los combustibles nucleares quemados. Estos barcos que atraviesan el Canal de Panamá transportan además, entre 60 y 90 toneladas de combustibles nuclear quemado, conteniendo una radiactividad 45% mayor que la liberada en el accidente de Chernobyl en 1986. Un accidente de cualquiera de estos barcos en el Canal haría de Panamá un país inhabitable por cientos de años. Más aún todavía, un accidente naval de este tipo puede también contaminar países de la región centroamericana, igualmente a Colombia, Venezuela y otros países del Caribe.
Los barcos de combustible nuclear quemado no pagan una sobre - tasa por atravesar el Canal de Panamá, y tampoco pagan un seguro que compense a la República de Panamá y al Canal de Panamá en caso de accidentes. El combustible nuclear quemado contiene además plutonio, el cual se produce artificialmente durante la fisión nuclear que se da en las plantas de energía nuclear. Durante las décadas de 1960 y 1970, las industrias nucleares japonesas y de otras naciones estaban preocupadas por el precio del uranio, que es el elemento más utilizado como combustible nuclear, e iniciaron el uso del plutonio para la producción desarrollada en unos nuevos reactores de generación rápida que a su vez creó más plutonio, el cual fue reprocesado en Europa y están siendo devueltos a Japón en estos transportes que contienen suficiente carga como para construir decenas de bombas nucleares. Se calcula que desde el año 2000, alrededor de 45 toneladas de plutonio serán transportadas a Japón a través del Canal de Panamá. Un accidente causado por la liberación de este plutonio produciría un desastre devastador, donde la sólo inhalación de un micro gramo de plutonio, tan pequeño como un grano de pimienta, pueda producir cáncer.
Huelga aclarar que los riesgos de accidentes en el Canal de Panamá son considerables. El Canal de Panamá es uno de los espacios marítimos más navegados del mundo. Cada día un promedio de 33 navíos atraviesan por el Canal de Panamá. Las incidencias de cualquier tipo de accidente en la zona, es de un accidente cada 261 tránsitos, lo que implica 45 a 50 accidente por año. Existen además muchos problemas graves relacionados con el transporte de combustible nuclear quemado. La política de la Industria Nuclear es asegurar que los contenedores con este combustible mantengan el material radioactivo en condiciones normales, que protejan su contenido en situación de accidentes, tales como para la prevención de accidentes de una caída sobre una superficie sólida, una caída sobre una estaca, una inmersión en el agua, un fuego por hidrocarburos, etc. Al respecto de un incendio de la carga de un contenedor, el mismo puede sobrevivir al fuego por 30 minutos sin perder la integridad; si es un fuego que perdure por una hora o más, puede liberar presión y descargar el agua contaminada; luego de 4 horas de fuego, algunos elementos radiactivos comenzarían a derramarse, y un fuego de 9 horas provocaría el derrame de todos los elementos del combustible radioactivo al medio ambiente. Esta información demuestra que un incendio en un barco con combustible nuclear puede producir un desastre mayor por incendio o por derrame. Es importante también hacer notar que uno de los productos más transportados por el Canal de Panamá son los derivados del petróleo, por lo cual una colisión, fuego o explosión entre un transporte de petróleo y una embarcación de combustible nuclear tendría un impacto desastroso. Vale aclarar que los principales riesgos asociados al transporte de combustible nuclear quemado son los incendios a bordo, las varaduras, los choques y los naufragios.
El grado de afectación que puede tener la región por una accidente nuclear sería catastrófico. Por ejemplo, los barcos de Pacific Nuclear Transport Limited, que transportan materiales altamente radioactivos, demoran aproximadamente 8 horas en cruzar el Canal de Panamá. En dicho trayecto deben atravesar las esclusas de Mira Flores, Pedro Miguel y Gatún, y también navegan por el lago Gatún. Si uno sólo de los barcos de la citada empresa naviera de cargamento nuclear sufriera un accidente con escape de la carga de combustible nuclear quemado, emitiría una radiactividad de tal magnitud como ya nos referimos anteriormente de 45% mayor gravedad de la que escapa del accidente de Chernobyl, en el cual se obligó a la evacuación de medio millón de personas y la pérdida de 50 mil kilómetros cuadrados de tierra agrícola, causando un daño económico irreparable. Si un incendio, explosión o colisión hiciera abrir los contenedores con material nuclear en el Canal de Panamá, se calcula que los resultados serían una evacuación masiva de la población en las ciudades de Panamá y Colón, en las áreas de Balboa y Cristóbal, además de una contaminación inmediata y por cientos de años del Lago Gatún y del resto del Canal de Panamá, agregando a esto una contaminación de los alimentos de origen animal, vegetales, frutas y todas las reservas de agua potable y alimentos en general por esta región, pérdidas inmediatas de vidas humanas, muertes por cáncer y mutaciones genéticas a largo plazo, además de la contaminación y el cierre del Canal de Panamá no sólo por décadas, sino por siglos.
Buscamos a través de este breve análisis, hacer un llamado a la Comisión del Canal de Panamá y al actual Director de la Autoridad del Canal de Panamá que promueva el inicio de una evaluación del impacto ambiental del transporte de cargamentos nucleares, incluyendo los riesgos de accidentes. Pedimos a su vez, que la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo, y la Comisión Interparlamentaria Centroamericana de Ambientes y Desarrollo se pronuncien por la suspensión del tránsito de materiales nucleares por la zona del Canal o cuando menos, promover las mejoras de los sistemas de seguridad sobre accidentes nucleares que posea el Canal de Panamá. De igual forma, la Legislación Ambiental de Panamá y la nueva Legislación Canalera deberían prohibir el tránsito de carga nuclear o por lo menos, salvaguardar los riesgos de un accidente nuclear en el Canal de Panamá, analizando los riesgos de una falla en los sistemas de seguridad y de control, previniendo las posibles medidas de prevención y protección en caso de accidentes de este tipo. Todo esto depende de nosotros.