Triunfó la democracia
Los resultados de las elecciones generales sólo se pueden interpretar como un rotundo triunfo de la democracia. Ganamos todos los panameños. Renacen mis esperanzas en nosotros mismos y en un Panamá mejor.
En el pasado he sido un severo crítico de la ausencia de civismo, espíritu comunitario e inercia de la sociedad civil; pero la concurrencia masiva a las urnas, el orden y buen comportamiento demostrado, me hace pensar que al fin la ciudadanía está despertando de ese letargo e inacción que tanto daño nos causa.
Los panameños expresamos nuestro mandato libremente y con convicción. Ahora le toca al nuevo gobierno la ardua labor de cimentar este triunfo ciudadano y construir la Patria Nueva que tanto se necesita.
Hay mucho por hacer; la tarea no será fácil. Compete a todos.
El contundente triunfo de la nómina Patria Nueva les crea las condiciones favorables para formar los equipos de trabajo, las estructuras legales y orgánicas y la aplicación de las soluciones a los múltiples males sociales y económicos que nos aquejan. En síntesis, lograr realizar sus planes de gobierno.
Muchos catalogan ese triunfo como la emisión de un "cheque en blanco". Discrepo con la analogía. Es cierto que el abrumador triunfo de la nómina Ptria Nueva, del PRD y el Partido Popular, es un resonante voto de confianza a Martín Torrijos y su equipo. Triunfo que se repite en la Asamblea, las alcaldías y consejos municipales; en lo cual me baso en expresar mi opinión de que Patria Nueva cuenta con todos los elementos políticos y orgánicos para llevar a cabo su tarea de gobierno, pero no es un "cheque en blanco".
Pudiera asegurar que Martín Torrijos y su equipo no lo ven así. Dar un "cheque en blanco", como yo lo veo, significa abdicar responsabilidades por parte del otorgante, en este caso, la ciudadanía. (Yo te doy un cheque sin monto para que tú hagas con él lo que quieras y yo pago cual fuera el monto)
El trabajo de construir una Patria Nueva es algo muy serio y requiere de la contribución de la ciudadanía. No podemos continuar con nuestra actitud de descansar en el Gobierno para que decida por nosotros y solucione nuestros problemas sin contribuir con nuestra cuota de sacrificio y trabajo y coadyuvar al desarrollo social.
Continuar con esa práctica es para mí dar un "cheque en blanco". Las implicaciones del triunfo son más serias. Con darle el triunfo a Martín, adquirimos también nuestras responsabilidades de ayudar y ver cumplir lo necesario para los cambios sociales y económicos que urgentemente se necesitan.
Construir una Patria Nueva no es sólo responsabilidad de Martín Torrijos y su equipo de gobierno; es una tarea que nos compromete a todos los panameños. También comparten la responsabilidad los que no votaron por Martín Torrijos y su nómina, quienes desde una oposición sana, consciente y bien dirigida están obligados a contribuir con poner un alto a la tendencia hacia la erosión moral y económica que sufrimos, para así ayudar a conformar una mejor sociedad.
El triunfo de Martín Torrijos le crea una enorme y pesada obligación ante los millares de panameños que expresamos nuestra confianza en su palabra y la de sus seguidores en que representan la mejor opción para combatir la corrupción, la inseguridad personal y jurídica; la pobreza, el desempleo y la aplicación de soluciones para la lista interminable de males sociales y económicos desatendidos. Es una enorme responsabilidad ante la Nación, pero también una gran oportunidad histórica de lograr buen gobierno. También de nosotros depende esa labor.
Bajo otro punto de vista, la victoria electoral de Patria Nueva es la última oportunidad que tenemos los panameños de salir del estado de cosas en que nos encontramos a través de los partidos políticos y métodos tradicionales de elección. Si no lo logramos esta vez, sin duda, vendrá el diluvio político.
Yo reitero mi plena confianza en la convicción, dedicación y capacidad de los integrantes de la nómina Patria Nueva en que son la mejor opción y que los panameños supimos escoger bien. Ayudémoslos todos a construir la Patria Nueva.
En el pasado he sido un severo crítico de la ausencia de civismo, espíritu comunitario e inercia de la sociedad civil; pero la concurrencia masiva a las urnas, el orden y buen comportamiento demostrado, me hace pensar que al fin la ciudadanía está despertando de ese letargo e inacción que tanto daño nos causa.
Los panameños expresamos nuestro mandato libremente y con convicción. Ahora le toca al nuevo gobierno la ardua labor de cimentar este triunfo ciudadano y construir la Patria Nueva que tanto se necesita.
Hay mucho por hacer; la tarea no será fácil. Compete a todos.
El contundente triunfo de la nómina Patria Nueva les crea las condiciones favorables para formar los equipos de trabajo, las estructuras legales y orgánicas y la aplicación de las soluciones a los múltiples males sociales y económicos que nos aquejan. En síntesis, lograr realizar sus planes de gobierno.
Muchos catalogan ese triunfo como la emisión de un "cheque en blanco". Discrepo con la analogía. Es cierto que el abrumador triunfo de la nómina Ptria Nueva, del PRD y el Partido Popular, es un resonante voto de confianza a Martín Torrijos y su equipo. Triunfo que se repite en la Asamblea, las alcaldías y consejos municipales; en lo cual me baso en expresar mi opinión de que Patria Nueva cuenta con todos los elementos políticos y orgánicos para llevar a cabo su tarea de gobierno, pero no es un "cheque en blanco".
Pudiera asegurar que Martín Torrijos y su equipo no lo ven así. Dar un "cheque en blanco", como yo lo veo, significa abdicar responsabilidades por parte del otorgante, en este caso, la ciudadanía. (Yo te doy un cheque sin monto para que tú hagas con él lo que quieras y yo pago cual fuera el monto)
El trabajo de construir una Patria Nueva es algo muy serio y requiere de la contribución de la ciudadanía. No podemos continuar con nuestra actitud de descansar en el Gobierno para que decida por nosotros y solucione nuestros problemas sin contribuir con nuestra cuota de sacrificio y trabajo y coadyuvar al desarrollo social.
Continuar con esa práctica es para mí dar un "cheque en blanco". Las implicaciones del triunfo son más serias. Con darle el triunfo a Martín, adquirimos también nuestras responsabilidades de ayudar y ver cumplir lo necesario para los cambios sociales y económicos que urgentemente se necesitan.
Construir una Patria Nueva no es sólo responsabilidad de Martín Torrijos y su equipo de gobierno; es una tarea que nos compromete a todos los panameños. También comparten la responsabilidad los que no votaron por Martín Torrijos y su nómina, quienes desde una oposición sana, consciente y bien dirigida están obligados a contribuir con poner un alto a la tendencia hacia la erosión moral y económica que sufrimos, para así ayudar a conformar una mejor sociedad.
El triunfo de Martín Torrijos le crea una enorme y pesada obligación ante los millares de panameños que expresamos nuestra confianza en su palabra y la de sus seguidores en que representan la mejor opción para combatir la corrupción, la inseguridad personal y jurídica; la pobreza, el desempleo y la aplicación de soluciones para la lista interminable de males sociales y económicos desatendidos. Es una enorme responsabilidad ante la Nación, pero también una gran oportunidad histórica de lograr buen gobierno. También de nosotros depende esa labor.
Bajo otro punto de vista, la victoria electoral de Patria Nueva es la última oportunidad que tenemos los panameños de salir del estado de cosas en que nos encontramos a través de los partidos políticos y métodos tradicionales de elección. Si no lo logramos esta vez, sin duda, vendrá el diluvio político.
Yo reitero mi plena confianza en la convicción, dedicación y capacidad de los integrantes de la nómina Patria Nueva en que son la mejor opción y que los panameños supimos escoger bien. Ayudémoslos todos a construir la Patria Nueva.