Una costumbre arraigada
La costumbre criolla de la alternabilidad del poder, contribuye a que con el cambio de los roles las críticas vayan de lado y lado.
Carlos Guevara Mann, asesor de campaña de José Miguel Alemán, recuerda que la intención del "Toro" de prolongarse en el poder a través de la reelección presidencial inmediata, le costó al Estado varios millones de balboas que se destinaron al referéndum de agosto de 1998.
Indicó que aunque Pérez Balladares se comprometió a dar fiel cumplimiento al Tratado del Canal de Panamá y al retiro de las tropas extranjeras, promovió la creación de un Centro Multilateral Antidrogas, ocultando a la ciudadanía los detalles de la negociación.
Cuando ambos gobiernos estaban listos para formalizar el acuerdo, adujo que no era buen momento para firmarlo. "Esa maquinación le granjeó la enemistad del gobierno estadounidense y la rebeldía de los sectores nacionalistas del PRD", concluyó.
Posteriormente le tocó el turno a la presidenta del partido Arnulfista, Mireya Moscoso. Prometió salvar la CSS, dar atención prioritaria a las madres solteras y distanciarse de todas las prácticas de deshonestidad y corrupción.
Teresita de Arias afirma que ninguna de las tres promesas fue cumplida. Elsie McKay, diputada del Parlacen, expresó que se siente totalmente decepcionada, al igual que todo el pueblo panameño de su gestión.
Añadió que la presidenta incumplió sus promesas. Dijo que no nombraría a más de un miembro de una familia en su gobierno, pero el nepotismo existente en su gobierno es galopante.
Desde el gobierno o desde la oposición, cada quien defiende a su candidato y señala los errores, desaciertos e incumplimientos de los otros. Así vemos que los críticos de hoy, pueden convertirse en los criticados del mañana.
Arias agregó que Endara benefició a sus parientes y allegados con puestos en el gobierno, hizo mal uso de los fondos para los damnificados de Bocas del Toro y nunca aclaró la venta de terrenos en Colón.
Asimismo, la legisladora perredista Balbina Herrera manifestó que 1989 era un momento muy crítico y de transición a la democracia.
Con los fondos liberados por los Estados Unidos y la coyuntura especial que se dio, el gobernante pudo hacer mucho, pero no lo hizo.
Señaló que si Guillermo Endara hubiera cumplido con lo que prometió, hoy no estaríamos hablando de constituyente o de la administración de justicia. Agregó que si hubiera hecho lo que debía, hoy habría una apreciación más transparente y con proyecciones a futuro.
El descontento que generó en una gran parte de la población el gobierno anterior le dio el paso expedito a la silla presidencial a Ernesto Pérez Balladares.
"Invoco la protección de Dios para que guíe mi gestión presidencial, para que me ayude a compenetrarme con los problemas nacionales, para que todos los días arraigue mi identificación con las aspiraciones y necesidades de los más humildes, para que no me deje desviar del propósito de gobernar para todos los panameños", fueron las palabras de su discurso de toma de posesión.
Su consigna durante la campaña fue "El pueblo al poder" y entre sus principales promesas figuraba la administración de las áreas revertidas de manera colectiva, incluso dijo que construiría viviendas populares en la zona.
Para Eduardo Peñalosa, de la asesoría legal de Martinelli, más que cumplir su slogan electoral lo que hizo Ernesto Pérez Balladares fue poner "el pueblo a correr". Quien declaró la "guerra al desempleo" fue el mismo que despidió a miles de empleados con bajos ingresos nombrados por el gobierno anterior, señaló.
Carlos Guevara Mann, asesor de campaña de José Miguel Alemán, recuerda que la intención del "Toro" de prolongarse en el poder a través de la reelección presidencial inmediata, le costó al Estado varios millones de balboas que se destinaron al referéndum de agosto de 1998.
Indicó que aunque Pérez Balladares se comprometió a dar fiel cumplimiento al Tratado del Canal de Panamá y al retiro de las tropas extranjeras, promovió la creación de un Centro Multilateral Antidrogas, ocultando a la ciudadanía los detalles de la negociación.
Cuando ambos gobiernos estaban listos para formalizar el acuerdo, adujo que no era buen momento para firmarlo. "Esa maquinación le granjeó la enemistad del gobierno estadounidense y la rebeldía de los sectores nacionalistas del PRD", concluyó.
Posteriormente le tocó el turno a la presidenta del partido Arnulfista, Mireya Moscoso. Prometió salvar la CSS, dar atención prioritaria a las madres solteras y distanciarse de todas las prácticas de deshonestidad y corrupción.
Teresita de Arias afirma que ninguna de las tres promesas fue cumplida. Elsie McKay, diputada del Parlacen, expresó que se siente totalmente decepcionada, al igual que todo el pueblo panameño de su gestión.
Añadió que la presidenta incumplió sus promesas. Dijo que no nombraría a más de un miembro de una familia en su gobierno, pero el nepotismo existente en su gobierno es galopante.
Desde el gobierno o desde la oposición, cada quien defiende a su candidato y señala los errores, desaciertos e incumplimientos de los otros. Así vemos que los críticos de hoy, pueden convertirse en los criticados del mañana.
Arias agregó que Endara benefició a sus parientes y allegados con puestos en el gobierno, hizo mal uso de los fondos para los damnificados de Bocas del Toro y nunca aclaró la venta de terrenos en Colón.
Asimismo, la legisladora perredista Balbina Herrera manifestó que 1989 era un momento muy crítico y de transición a la democracia.
Con los fondos liberados por los Estados Unidos y la coyuntura especial que se dio, el gobernante pudo hacer mucho, pero no lo hizo.
Señaló que si Guillermo Endara hubiera cumplido con lo que prometió, hoy no estaríamos hablando de constituyente o de la administración de justicia. Agregó que si hubiera hecho lo que debía, hoy habría una apreciación más transparente y con proyecciones a futuro.
El descontento que generó en una gran parte de la población el gobierno anterior le dio el paso expedito a la silla presidencial a Ernesto Pérez Balladares.
"Invoco la protección de Dios para que guíe mi gestión presidencial, para que me ayude a compenetrarme con los problemas nacionales, para que todos los días arraigue mi identificación con las aspiraciones y necesidades de los más humildes, para que no me deje desviar del propósito de gobernar para todos los panameños", fueron las palabras de su discurso de toma de posesión.
Su consigna durante la campaña fue "El pueblo al poder" y entre sus principales promesas figuraba la administración de las áreas revertidas de manera colectiva, incluso dijo que construiría viviendas populares en la zona.
Para Eduardo Peñalosa, de la asesoría legal de Martinelli, más que cumplir su slogan electoral lo que hizo Ernesto Pérez Balladares fue poner "el pueblo a correr". Quien declaró la "guerra al desempleo" fue el mismo que despidió a miles de empleados con bajos ingresos nombrados por el gobierno anterior, señaló.