Uranio, vida y muerte
La denuncia presentada ante la faz mundial por el Estado de Israel sobre una posible venta de uranio por parte de Venezuela y Bolivia a Irán, llama a la reflexión y al análisis. De confirmarse estas transacciones, debemos también preguntarnos qué países venden ese elemento químico radiactivo a las potencias nucleares que desde hace décadas poseen, han utilizado en ataques militares y perfeccionan, armas de destrucción masiva.
Los hechos en la historia mundial nos demuestran que son muchos los países que utilizan uranio para fabricar armas nucleares y que también, son varios o muchos, los países que les venden éste a sabiendas del uso criminal que estas potencias le dan. No pretendo defender a Irán, pero también se sabe que el uranio sirve para otros usos beneficiosos a la economía y la vida de los pueblos. Ese país está supervisado en este aspecto y no se ha demostrado que pretenda, ni menos esté fabricando armas usando uranio. ¿Por qué, entonces, países que sí fabrican y han usado armas de destrucción masiva denuncian y temen por el caso Irán-Bolivia-Venezuela con respecto al uranio? Si así fuere, ¿con qué moral reclaman y temen que otras naciones entren a su club?
Estados Unidos, los países europeos, todos, Pakistán, Japón, China, India, Israel y otros compran uranio, fabrican y han usado armas de destrucción masiva. Lo primero que deberían hacer es deshacerse de sus arsenales y parar la producción y mejoramiento de este tipo de armas. Sólo entonces podrán acusar a otros países. Sólo entonces el mundo podrá confiar en su coexistencia pacífica.