Viejos y nuevos pecados
Fue el Papa Gregorio Magno quien en el siglo VI hizo la lista de los siete pecados capitales, que luego Dante inmortalizaría en su monumental "La Divina Comedia" al identificar cada círculo del infierno con uno de ellos. La vieja lista comprendía: la envidia, la avaricia, la pereza, la soberbia, la ira, la lujuria y la gula. ¿Pero es esto todo lo que se puede decir de la condición humana?
En el 2006, la BBC hizo una encuesta y encontró que la principal preocupación de los británicos era la crueldad y que, de la vieja lista, sólo la avaricia permanecía como una de las conductas que genera más rechazo. Los otros graves pecados que indicó el público británico fueron, en orden descendente, el adulterio, el fanatismo, la deshonestidad, la hipocresía y el egoísmo.
La semana pasada, en el Vaticano, Monseñor Gianfranco Girotti, dijo a El Observatorio Romano que hay conductas que deben considerarse como los nuevos pecados sociales del siglo XXI y enunció una lista de siete, a saber, realizar manipulaciones genéticas, experimentar sobre seres humanos, contaminar el medio ambiente, provocar injusticia social, empobrecer a otros, enriquecerse hasta límites obscenos a expensas del bien común, y consumir y traficar drogas. En esta semana de reflexión sobre la brecha entre lo que hacemos y lo que somos, sería bueno considerar la renovada lista al momento de buscar arrepentimiento y mostrar humildad.