Visita al Papa
El 4 de junio, aunque no era su fin principal de la visita a Italia, el Presidente de Estados Unidos, (EU), en su gira por Europa, no podía menos que hacerle una visita de cortesía al Sumo Pontífice, Juan Pablo II.
El Cardenal Pío Laghi, quien fungiera como nuncio del Vaticano ante el gobierno de EU (1980-1990), entrevistado por el Corriere de la Sera según el NCR del 23 al 28 de mayo, afirmaba que el Santo Padre advertía a Bush que la presencia de las fuerzas de ocupación norteamericana eran un daño a los costosos esfuerzos por acercar ecuménicamente las religiones y que Washington debería hacer un esfuerzo por tratar de entender el mundo islámico. "Estamos al borde de un precipicio y debemos detenernos, ante el escándalo de la prisión Abu Gahrib y el degüello del soldado norteamericano". En 2003, este purpurado visitó a instancias de Su Santidad Juan Pablo II, para pedirle expresamente al Presidente Bush que no entrara en la guerra preventiva. "Estoy seguro que la Santa Sede le repetirá el mismo consejo que le ofrecí y que no fue bien recibido. Ahora nos damos cuenta de cuán sabio era el consejo".
Entre otras expectaciones que se barajaban antes de la visita, primó la variedad de actitudes. Por supuesto que el embajador de EU ante la Santa Sede esperaba "una agradable bienvenida". "Se da por descontado que hablarían de Irak, punto de diferencia de opiniones en principio, pero desde entonces el Papa y Bush han trabajado juntos en asuntos humanitarios". Esta es la tercera visita que el mandatario le hace al Papa, desde el 2001. Está en Italia celebrando el 60 aniversario de la liberación de Roma por las fuerzas aliadas.
La visita se realizó aun cuando por poco no se efectúa por cuestiones protocolares y aun cuando dejó desconcertados a algunos católicos norteamericanos como el Padre Drew Chistiansen de la revista América "dada la fuerte oposición de la Santa Sede a la guerra en Irak, en otras ocasiones resultó más difícil lograr un encuentro entre ambas autoridades cuando las diferencias eran menores". Algunos consideraron "que la visita buscada por Bush fue una maravillosa oportunidad en año de elección de conseguir una foto con el Santo Padre", otros, por el contrario, piensan que "el Presidente buscaba genuinamente un consejo del Santo Padre" (NCR).
Luego de los saludos del mandatario, el Santo Padre Juan Pablo II pidió una rápida devolución de la soberanía a Irak. "Es el deseo evidente de todos que esta situación se normalice ahora lo más rápido posible con la participación activa de la comunidad internacional y, en particular, de las Naciones Unidas, a fin de asegurar una rápida devolución de la soberanía de Irak, en condiciones de seguridad para todo su pueblo".
Luego de conversar en privado por 15 minutos, el Papa añadió: "Que se reavive una esperanza similar de paz en la Tierra Santa y conduzca a nuevas negociaciones dictadas por un sincero y decidido compromiso con el diálogo entre el gobierno de Israel y la Autoridad Palestina". Hablando en inglés con dificultad, dijo que la amenaza del terrorismo internacional "sigue siendo una fuente de constante preocupación. Ha afectado seriamente a las normales y pacíficas relaciones entre Estados y pueblos desde la trágica fecha del 11 de septiembre de 2001, a la que no he dudado en llamar "un día oscuro en la historia de la humanidad".
En una referencia indirecta al escándalo sobre los abusos a prisioneros iraquíes por parte de soldados de EU, el Pontífice dijo que "en las últimas semanas, otros acontecimientos deplorables han tenido lugar, conmocionando la conciencia cívica y religiosa de todos, haciendo más difícil, sereno y decidido el compromiso por los valores humanos compartidos; ausencia de un compromiso así ni la guerra ni el terrorismo podrán ser derrotados. Que Dios de fuerza y éxito a aquellos que no dejan de esperar y trabajar por el entendimiento entre pueblos, en el respeto de la seguridad y de los derechos de las naciones y de todo hombre y mujer".
Finalizó recordándole que "un entendimiento más completo y profundo entre EU y Europa desempeñará un decisivo papel para resolver los grandes problemas que he mencionando, así como otros muchos que afronta hoy la humanidad. Que su visita, Señor Presidente, dé un nuevo y poderoso empuje a esta cooperación".
El Cardenal Pío Laghi, quien fungiera como nuncio del Vaticano ante el gobierno de EU (1980-1990), entrevistado por el Corriere de la Sera según el NCR del 23 al 28 de mayo, afirmaba que el Santo Padre advertía a Bush que la presencia de las fuerzas de ocupación norteamericana eran un daño a los costosos esfuerzos por acercar ecuménicamente las religiones y que Washington debería hacer un esfuerzo por tratar de entender el mundo islámico. "Estamos al borde de un precipicio y debemos detenernos, ante el escándalo de la prisión Abu Gahrib y el degüello del soldado norteamericano". En 2003, este purpurado visitó a instancias de Su Santidad Juan Pablo II, para pedirle expresamente al Presidente Bush que no entrara en la guerra preventiva. "Estoy seguro que la Santa Sede le repetirá el mismo consejo que le ofrecí y que no fue bien recibido. Ahora nos damos cuenta de cuán sabio era el consejo".
Entre otras expectaciones que se barajaban antes de la visita, primó la variedad de actitudes. Por supuesto que el embajador de EU ante la Santa Sede esperaba "una agradable bienvenida". "Se da por descontado que hablarían de Irak, punto de diferencia de opiniones en principio, pero desde entonces el Papa y Bush han trabajado juntos en asuntos humanitarios". Esta es la tercera visita que el mandatario le hace al Papa, desde el 2001. Está en Italia celebrando el 60 aniversario de la liberación de Roma por las fuerzas aliadas.
La visita se realizó aun cuando por poco no se efectúa por cuestiones protocolares y aun cuando dejó desconcertados a algunos católicos norteamericanos como el Padre Drew Chistiansen de la revista América "dada la fuerte oposición de la Santa Sede a la guerra en Irak, en otras ocasiones resultó más difícil lograr un encuentro entre ambas autoridades cuando las diferencias eran menores". Algunos consideraron "que la visita buscada por Bush fue una maravillosa oportunidad en año de elección de conseguir una foto con el Santo Padre", otros, por el contrario, piensan que "el Presidente buscaba genuinamente un consejo del Santo Padre" (NCR).
Luego de los saludos del mandatario, el Santo Padre Juan Pablo II pidió una rápida devolución de la soberanía a Irak. "Es el deseo evidente de todos que esta situación se normalice ahora lo más rápido posible con la participación activa de la comunidad internacional y, en particular, de las Naciones Unidas, a fin de asegurar una rápida devolución de la soberanía de Irak, en condiciones de seguridad para todo su pueblo".
Luego de conversar en privado por 15 minutos, el Papa añadió: "Que se reavive una esperanza similar de paz en la Tierra Santa y conduzca a nuevas negociaciones dictadas por un sincero y decidido compromiso con el diálogo entre el gobierno de Israel y la Autoridad Palestina". Hablando en inglés con dificultad, dijo que la amenaza del terrorismo internacional "sigue siendo una fuente de constante preocupación. Ha afectado seriamente a las normales y pacíficas relaciones entre Estados y pueblos desde la trágica fecha del 11 de septiembre de 2001, a la que no he dudado en llamar "un día oscuro en la historia de la humanidad".
En una referencia indirecta al escándalo sobre los abusos a prisioneros iraquíes por parte de soldados de EU, el Pontífice dijo que "en las últimas semanas, otros acontecimientos deplorables han tenido lugar, conmocionando la conciencia cívica y religiosa de todos, haciendo más difícil, sereno y decidido el compromiso por los valores humanos compartidos; ausencia de un compromiso así ni la guerra ni el terrorismo podrán ser derrotados. Que Dios de fuerza y éxito a aquellos que no dejan de esperar y trabajar por el entendimiento entre pueblos, en el respeto de la seguridad y de los derechos de las naciones y de todo hombre y mujer".
Finalizó recordándole que "un entendimiento más completo y profundo entre EU y Europa desempeñará un decisivo papel para resolver los grandes problemas que he mencionando, así como otros muchos que afronta hoy la humanidad. Que su visita, Señor Presidente, dé un nuevo y poderoso empuje a esta cooperación".