Un grupo de opositores nicaragüenses presentaron hoy una sátira frente a la sede central del Poder Electoral para protestar contra la candidatura a la reelección del presidente Daniel Ortega en los comicios del 6 de noviembre próximo.
En su acto teatral, la decena de manifestantes, en su mayoría disidentes sandinistas, representó a las diferentes instituciones del Estado, las que forzaban a una mujer, que interpretó a Nicaragua, a caminar con sus manos y pies amarrados con cuerdas y una mordaza en la boca.
Uno de los protestantes, Carlos Bonilla, dijo a Efe que en el actual proceso electoral Nicaragua es "arrastrada al abismo por Daniel Ortega, un candidato presidencial ilegal".
"Estamos representando que todos los poderes del Estado están siendo manipulados y utilizados por Ortega para sus fines", denunció.
La sátira se desarrolló sin incidentes frente a la sede central del Consejo Supremo Electoral (CSE), en Managua, con el lema "Rescatemos Nicaragua" y fue representada por una mayoría de jóvenes.
Cada uno vestía con una camiseta en la que se leía Corte Suprema de Justicia, árbitro electoral, Policía Nacional o Asamblea Nacional.
Al final de todos ellos estaba la mujer amarrada y con una mordaza en la boca, que usaba una camiseta con la leyenda Nicaragua.
En el acto, la joven Meyling García ayudaba a arrastrar a "Nicaragua" y explicó a Efe que personificaba a la directora de la Policía Nacional, Aminta Granera.
"Queremos que reflexione, que entregue el cargo y que no se preste al juego de Daniel Ortega", indicó.
Ortega prorrogó en su mando a la jefa policial el pasado 5 de septiembre mediante un acuerdo presidencial, lo que es considerado como ilegal por la oposición basado en que la Ley Orgánica establece un período de cinco años para los directores de la Policía Nacional.
Los reclamantes exigieron, además, a Ortega declinar a su postulación presidencial y a una veintena de funcionarios públicos, incluida Granera, renunciar a sus puestos y cumplir con la Constitución.
A esos funcionarios de Estado se les venció su período de cinco años para los cuales fueron electos, sin embargo permanecen en su cargos amparados en decretos emitidos por el presidente Ortega.
"Protestamos contra todo lo ilegal que se está haciendo porque Daniel Ortega utiliza a todos los poderes del Estado para su propio beneficio", criticó Bonilla.
Al final de la sátira, "Nicaragua" logró escapar de sus captores con la ayuda de otro grupo de personas y se declaró "libre por fin".
Según los organizadores, este país será "libre por fin" si todos los ciudadanos acuden a las urnas el día de las votaciones.
"Queremos promover el voto de la juventud, para consolidar nuestras instituciones, porque sentimos que se ha venido perdiendo la institucionalidad y se ha concentrado el poder en un solo grupo y eso atenta contra la democracia nicaragüense", explicó Irving Cordero, uno de los organizadores de la protesta.
Ortega aspira a continuar en el poder cinco años más a pesar de la prohibición constitucional a la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.
En las elecciones del 6 de noviembre, unos 3,3 millones de nicaragüenses elegirán a un nuevo presidente, vicepresidente, 90 diputados ante el Parlamento y 20 ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).