Las organizaciones sociales e indígenas de los países andinos irán a Colombia o Ecuador si no pueden marchar en Lima (Perú) en protesta por la negociación bilateral entre los Gobiernos de Alan García y Álvaro Uribe con la Unión Europea (UE).
Así lo anunció hoy Fidel Surco, el principal dirigente de las organizaciones sociales de Bolivia, tras la advertencia del embajador de Perú en La Paz, Fernando Rojas, quien ayer dijo que una protesta de estas características en Lima supondría una "injerencia" en los asuntos internos de su país.
Surco, uno de los dirigentes sociales más cercanos al presidente de Bolivia, Evo Morales, rechazó que la manifestación que están organizando, y que en principio se anunció ante la sede de la Comunidad Andina (CAN) en Lima, suponga una injerencia, pero no descartó otros escenarios.
"Si no quiere que lleguemos a Perú, (...) podemos hacerlo en Guayaquil, en Quito, o puede ser también en Colombia", afirmó el dirigente boliviano.
El embajador de Perú en Bolivia rechazó ayer la intervención de extranjeros en asuntos internos y advirtió que quienes lo hagan serán "devueltos a sus países".
Surco atribuyó la posición del embajador a su compromiso con unas negociaciones que pretenden "dividir" a la Comunidad Andina de Naciones (CAN) implantando un "modelo neoliberal" mediante la firma de tratados de libre comercio.
La CAN, integrada por Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, se encuentra dividida ante la forma de encarar un acuerdo de asociación con la UE, lo que ha llevado a los Gobiernos de Lima y Bogotá a negociar de forma bilateral la parte comercial de este tratado.
La Comisaría Europea de Relaciones Exteriores ha dado el visto bueno al inicio de conversaciones bilaterales con Lima y Bogotá, lo que ha causado las críticas del Gobierno de Evo Morales que defiende una negociación "bloque a bloque".
Fidel Surco, que preside la Coordinadora Nacional por el Cambio de Bolivia (Conalcam), criticó que el Gobierno de Alan García "está acostumbrado a perseguir" a dirigentes sindicales en su país y que no respeta "la voz de su pueblo".
Para justificar una movilización de las organizaciones sociales andinas, Surco defendió que "históricamente hay una relación de interculturalidad", desde los tiempos de los incas, aimaras quechuas, entre los pueblos de la zona.