El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, llegará mañana jueves a Rusia con el propósito de retomar su antigua y beneficiosa alianza con Moscú, que en su tiempo fue uno de los principales apoyos del régimen sandinista.
"La visita (de Ortega) es un paso importante en las relaciones bilaterales. Nuestras relaciones con la Unión Soviética eran muy buenas en todos los terrenos", dijo a Efe el encargado de negocios nicaragüense en Moscú, Luis Alberto Molina Cuadra.
El diplomático centroamericano señaló que "desafortunadamente, durante 16 años de gobierno no sandinista se enfriaron las relaciones", pero con el retorno de Daniel Ortega al poder, Managua se ha propuesto restablecer las relaciones con todos los países, incluida Rusia
Ortega será recibido por autoridades rusas como un gran aliado: Nicaragua ha sido el único país que ha respaldado a Rusia en sus acciones militares en Georgia hasta el punto de que reconoció las independencias de las regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjasia.
Ni siquiera los países más próximos a Rusia en el espacio postsoviético secundaron a Moscú en su reconocimiento de las dos regiones separatistas georgianas como estados independientes.
De ahí que el presidente nicaragüense espere una buena acogida en la capital rusa.
"Casi con toda seguridad (Ortega) pasará la factura por los costos de su política de acercamiento a la Federación Rusa", según el periódico ruso "Kommersant".
El presidente nicaragüense no sólo reconoció la independencia de las regiones separatistas georgianas respaldadas militarmente por Moscú, sino que pese a no contar con el permiso del Parlamento autorizó recientemente la entrada en las aguas de su país de una escuadra naval rusa.
Según la directora del Centro de Estudios Políticos del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia, Marina Chumakova, el Gobierno nicaragüense "busca frenéticamente fuentes de financiación".
"El cálculo (de las autoridades de Nicaragua) de que los petrodólares y el combustible fluirían ininterrumpidamente desde Venezuela resultó fallido", dijo Chumakova, en unas declaraciones publicadas por el periódico "Novye Izvestia".
Según la experta, el acercamiento de Ortega a Rusia sirve a los intereses de los militares y servicios de seguridad rusos, ya que "para ellos no está mal tener aliados estratégicos en las proximidades de Estados Unidos".
Además de las relaciones políticas bilaterales, durante la visita de Ortega a Moscú, que se prolongará hasta el viernes, se abordará el estudio de proyectos de cooperación económica de gran envergadura.
El canciller nicaragüense, Samuel Santos, adelantó en unas declaraciones a la televisión de su país que Ortega tratará con las autoridades de Rusia la financiación de proyectos de energía eléctrica y la construcción de un canal interoceánico a través de Nicaragua.
Según Santos, la parte rusa ha manifestado interés en la iniciativa de construir un canal interoceánico para barcos de entre 100.000 y 300.000 toneladas de desplazamiento, que no pueden atravesar el Canal de Panamá.
El presidente de Nicaragua viene a Moscú a "reafirmar los lazos de amistad, pero queremos reforzar las relaciones mirando al futuro. La Unión Soviética fue muy importante para nuestro país en ayuda económica y asistencia militar", dijo Molina Cuadra.
Señaló que su país está interesado en entablar una relación de cooperación para promover el desarrollo de Nicaragua y agregó: "No nos interesa la cooperación condicionada, que incluye presiones políticas".
Estado Unidos ha amenazado al Gobierno de Ortega con cancelar el programa Cuenta Reto del Milenio (CRM), que supone ayudas a Nicaragua por 64 millones de dólares, si los nicaragüenses no llegan a un acuerdo sobre los resultados de sus recientes elecciones municipales.
Según los datos del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional ganó en 105 de los 146 municipios en disputa, incluida Managua, resultados que impugna la oposición liberal.
Los opositores denuncian que se produjo un "fraude masivo" y que hubo irregularidades, violaciones y anomalías antes, durante y después de los comicios locales, celebrados el pasado 9 de noviembre.