El Gobierno de Pakistán ha tachado de "ofensiva propagandística" las declaraciones del primer ministro indio, Manmohan Singh, quien acusó hoy a Islamabad de usar el terrorismo como "política de Estado".
En un comunicado, el Ministerio paquistaní de Exteriores indicó que las palabras de Singh son "un camino seguro a cerrar vías de cooperación en la lucha" contra el terrorismo.
El jefe del Gobierno indio aseguró hoy que "algunas agencias oficiales paquistaníes han tenido que dar apoyo" a los atentados terroristas de Bombay de finales de noviembre, dada su "sofisticación y precisión militar".
Islamabad rechazó de forma enérgica tal extremo y apuntó que "en lugar de responder positivamente a las propuestas constructivas de Pakistán, la India ha escogido embarcarse en una ofensiva propagandística" contra su potencia nuclear vecina.
Según la nota de Exteriores, la actitud de la India "no sólo aumenta la tensión (entre ambos países), sino que oculta hechos y destruye toda perspectiva de una investigación seria y objetiva" sobre los atentados.
El Gobierno paquistaní instó a Nueva Delhi a "demostrar compostura y responsabilidad", ya que "vilipendiar a Pakistán o a cualquiera de sus instituciones en este asunto es injustificado e inaceptable".
"Pakistán no es un Estado patrocinador del terrorismo. (...) Pakistán es una víctima del terrorismo y ha sufrido más ataques terroristas que la India", recuerda el largo comunicado.
Sin embargo, el Gobierno paquistaní llamó una vez más a la India a aceptar sus "propuestas constructivas", como la oferta de una comisión de investigación conjunta sobre los atentados.
La India ha acusado al grupo Lashkar-e-Toiba (LeT), que lucha por la anexión a Pakistán de la Cachemira india, de los atentados de Bombay, ha dicho que todos los terroristas eran paquistaníes y ha exigido a Islamabad una acción contundente.
Ayer, las autoridades indias proporcionaron a Pakistán un dossier con pruebas sobre los atentados, tal y como reclamaba Islamabad, que ahora se ha comprometido a examinarlo.
Durante la escalada de tensión verbal, el Ejército paquistaní ha reconocido haber trasladado un "número limitado" de tropas hasta ahora "no operativas" a su frontera con la India, mientras que Nueva Delhi ha atribuido cualquier movimiento de sus tropas en la zona a "ejercicios regulares de invierno".