El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, expresó hoy su respaldo a la iniciativa peruana de desarme en la región suramericana, informó en la capital panameña el congresista y ex canciller peruano Luis González Posada.
"Perú tiene una gran satisfacción de haber obtenido una respuesta favorable del presidente de Panamá, quien respalda firmemente la propuesta peruana para limitar los gastos militares y para construir una cultura de paz, integración y cooperación en Latinoamérica", dijo el congresista en una rueda de prensa tras reunirse con Martinelli.
González Posada añadió que Martinelli fue enfático "sobre su apoyo firme a esta propuesta, que no es otra cosa que un compromiso por la paz y la unidad latinoamericana ante las graves amenazas que se ciernen en el continente por estar inmersos en una carrera armamentista".
Destacó, en este sentido, que solo los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) gastaron en los últimos cinco años 23.000 millones de dólares en armamento, y tienen comprometidos 25.000 millones adicionales para este quinquenio.
"Los enormes gastos que esto genera, la desconfianza y los temores que suscita el armamentismo regional solo benefician a los grandes vendedores de armas y a sus comisionistas", indicó Posada.
Añadió que todo esto ocurre "en circunstancias en que hablamos de paz, unidad e integración".
El ex canciller peruano aclaró que el presidente de Perú, Alan García, le presentó su propuesta a Panamá, que no es miembro de Unasur, por su historial como "tierra de paz".
Además, informó que en un gesto de buena voluntad y también como un mensaje de paz, Martinelli le anunció la supresión de visas entre Panamá y Perú, que se implementará próximamente.
González Posada también presentó la propuesta de García al vicepresidente y canciller panameño, Juan Carlos Varela, y al presidente de la Asamblea Nacional de Panamá, José Luis Varela.
Perú llevará esta propuesta a la reunión de cancilleres y ministros de Defensa de Unasur, que se celebrará mañana, viernes, en Quito.
La propuesta contiene tres puntos principales: la suscripción de un acuerdo de paz y no agresión entre las naciones suramericanas, la creación de una fuerza suramericana de paz, y la reducción concreta de la compra de armas de guerra para los próximos cinco años.