Las autoridades de salud de Panamá iniciaron un programa de vigilancia en la provincia de Darién, fronteriza con Colombia, para evitar factores de riesgos asociados a la fiebre amarilla, informó hoy una fuente oficial.
El jefe del Departamento de Zoonosis del Ministerio de Salud (Minsa), Alfonso De León, dijo que las autoridades panameñas están en alerta tras los brotes de fiebre amarilla selvática en los monos que se han detectado en Colombia, Venezuela y Brasil.
Precisó que aunque Panamá está libre de fiebre amarilla selvática desde hace más de 30 años, es necesario mantener la vigilancia zoonótica, principalmente en los monos aulladores, arañas y los titís, detalló el Minsa a través de un comunicado.
Explicó que la fiebre amarilla que se desarrolla en el mono puede ser transmitida al mosquito Aedes Aegypti y éste transmitirla a las personas.
Expresó que el Minsa mantiene una coordinación interinstitucional con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), la oficina de Cooperación Panameña para la Erradicación del Gusano (Copeg) y otras entidades no gubernamentales para vigilar la conducta de los monos.
De León señaló que para el 2010 se realizará un seminario integral en la provincia de Darién dirigido a educadores de salud, funcionarios de control de vectores, veterinarios del Mida y Copeg, con el fin de fortalecer el sistema de vigilancia y que se conozcan las diversas sintomatologías que posee el mono.
Panamá mantiene un convenio fronterizo con Colombia, que consiste en la coordinación de reuniones para combatir la fiebre amarilla y así evitar la penetración de esta enfermedad en el país.