PANDILLERISMO**Las pandillas no son un fenómeno nuevo en Panamá. Lo que es nuevo, y trágico, es que ahora tienen armas pesadas y manejan la droga que se comercializa en el país. Son un cáncer que nadie ha podido detener.
INACCION**El Poder Ejecutivo se comporta como si no supiera qué hacer. El Judicial se escuda en que las fiscalías no hacen bien su trabajo y, por lo tanto, liberan a los pandilleros. La Policía dice que nadie les ayuda.
ESTRATEGIA**Mientras tanto, el país es rehén de la oscuridad. A pesar del desinterés, creemos que llegó la hora de diseñar una estrategia y frenar a estos demonios. Quedarse de brazos cruzados sería un acto criminal, parecido al de incendiar un barrio.