Paraguay quiere vender el excedente de la energía que genera la hidroeléctrica binacional de Itaipú en el mercado abierto de Brasil en lugar de a la estatal Eletrobras, dijo hoy el director paraguayo de la central, Carlos Mateo Balmelli.
"Tenemos que mirar al futuro y ampliar el horizonte de posibilidades", dijo Balmelli en un discurso celebrado en la Federación de Industrias de Sao Paulo (Fiesp), en el que invitó a los empresarios brasileños a buscar nuevas salidas para resolver las diferencias entre ambos socios.
El director brasileño de la planta, Jorge Samek, descartó esta propuesta, porque "no está permitido" por las reglas del acuerdo de construcción, que data de 1973.
Sin embargo, Samek sugirió que Paraguay podría vender en el mercado brasileño la energía que obtiene de otras fuentes, en tanto que se abastezca completamente con la energía generada en Itaipú.
"Itaipú no fue construida para ser un negocio. Brasil cuenta con esa energía, porque si no, no habría hecho la inversión que hizo, endeudándose y pagando intereses altos durante varios años", argumentó, según recogieron los servicios de comunicación de la Fiesp.
Paraguay suple sus necesidades energéticas en un 91% con la energía generada en Itaipú y el 9% restante procede de otras fuentes, con las que la estatal Ande podría entrar en el mercado brasileño "de forma gradual", según la visión de Samek.
Sin embargo, Paraguay tan sólo se sirve del 4% de la energía generada por la binacional y le vende el 46% restante a su socio, a través de Eletrobras, a cambio de unos 300 millones de dólares, según el acuerdo que estará vigente hasta 2023, fecha en la que se amortizará la deuda de la obra de la central.
Las pretensiones iniciales de Paraguay pasaban por que Brasil eleve hasta 2.000 millones de dólares al año el dinero que paga por la energía excedente y que se le permita libertad para exportarla a terceros países.
Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Paraguay, Fernando Lugo, no consiguieron llegar a un acuerdo en su última reunión el pasado 8 de mayo en Brasilia.
Ambos mandatarios decidieron reunirse en julio próximo en Asunción para proseguir las conversaciones sobre este tema que calificaron de "sensible" tanto para los intereses brasileños como paraguayos.