PARLACEN**Con buen juicio, la presidenta Mireya Moscoso se unió ayer al coro de algunos colegas del Istmo que en los últimos dos días han venido manifestándose contra el Parlamento Centroamericano (PARLACEN). El primero en hacerlo fue el recién electo Oscar Berger, de Guatemala, quien anunció que "denunciará" (se saldrá) del convenio, a menos que se busque una fórmula para que deje ser refugio de delincuentes.
ELIMINACION**Luego vino el presidente hondureño, Ricardo Maduro, el que también es panameño, quien dijo que no veía beneficio alguno en la pertenencia al organismo y sí, en cambio, un altísimo costo para países pobres como el suyo que aporta una cuota anual de B/.4.4 millones. Añadió que la existencia misma de la entidad debía ser objeto de profunda meditación. Y por último, nuestra mandataria, que opinó que debía ser eliminado.
COSTO**A Panamá le cuesta más de B/.10 millones al año, que podrían servir para emparchar los infinitos cráteres de sus calles. Costa Rica se retiró hace tiempo de ese organismo y le ha ido muy bien. Hoy registra los mejores índices sociales de la región. Creado en 1987, el PARLACEN tiene 132 diputados entre los que se encuentran los ex presidentes de las naciones miembros, quienes gozan de inmunidad, exoneraciones y otros odiosos privilegios.