PARLACEN**Del presidente de Honduras, Ricardo Maduro, quien también es panameño por ostentar doble nacionalidad, es el mérito de la renuncia en pleno que acaban de hacer los actuales mandatarios de Centroamérica, de su derecho a ser miembros del Parlamento Centroamericano (Parlacen). Según los estatutos del organismo, todo jefe de Estado del área, al cesar el cargo, adquiere automáticamente esa condición.
PRIVILEGIOS**A su vez, ser parlamentario les permite gozar de inmunidad, que es una coraza protectora contra denuncias de corrupción cometidos durante su gobierno. Además, tienen una serie de chocantes privilegios y canonjías, tales como exoneraciones, sueldo, viáticos, pasaporte y valija diplomática, celulares, guardaespaldas, oficinas, personal, auto, chofer, etc. Fuera de la carga económica choca, sobre todo, la impunidad.
REESTRUCTURACION**La renuncia pues, no constituye una solución definitiva al problema de los abusos cometidos por miembros del Parlacen, pues sólo vale para los presidentes actuales y no para los que vienen. Pero la iniciativa, al menos, tiene la virtud de dramatizar la crisis, abriendo las puertas a una solución. Al respecto, prevalece el criterio de que hay que relanzar el concepto y fines del instituto para darle un nuevo sentido.