El Parlamento de El Salvador aprobó hoy una ley que regula el consumo de cigarrillos y busca proteger a los no fumadores, al prohibir, entre otras, que se fume en sitios públicos e incluso de habitación, según medios locales.
Con el apoyo de 65 de los 84 diputados de la Asamblea Legislativa se avaló la norma, que, según el dictamen de la Comisión de Salud, busca proteger "tanto a los fumadores activos, a los pasivos y a la población en general".
Además, prevé prohibir el consumo de tabaco y sus productos en "edificios públicos, privados con acceso al público, eventos culturales, sociales, deportivos, centros educativos, medios de transporte colectivo, lugares de trabajo, entre otros", agrega el texto de la Comisión.
Según la página web del Diario de Hoy, "la legislación propone regular la venta y propaganda de los cigarrillos" y establece "restricciones bajo castigo de multas a quienes fumen en sitios públicos y afecten la salud de terceros".
"Las personas podrán ser multadas si fuman en sus viviendas, previa denuncia de algún familiar", agregó la publicación.
Este miércoles, la empresa British American Tabacco Central America, sucursal El Salvador, pidió en un comunicado publicado en los principales diarios del país una audiencia con la Comisión de Salud del Parlamento para "contribuir en la discusión y proceso de aprobación de la Ley de Control de Tabaco", al alegar que no los ha recibido para exponer sus puntos de vista.
En un comunicado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló que El Salvador "es el único país en Centroamérica que no ha ratificado" el Convenio marco para el control del tabaco e indicó que, además, no posee "un marco legislativo que regule y controle su consumo".
Advirtió, igualmente, sobre el "incremento en la epidemia del tabaquismo" en el país, al indicar que en 2009 se reportó que "el 27% de los adolescentes de 13 a 15 años ha fumado alguna vez en su vida y que casi la mitad (...) consumió su primer cigarrillo antes de los 10 años".
La OPS alertó, en ese contexto, que los adolescentes se han convertido "en el blanco de la publicidad que promueve el consumo de este producto nocivo para la salud".