PARTIDAS**Con frecuencia nos contradecían con cierto dejo doctoral, que no eran "partidas secretas" sino "discrecionales". Y la explicación que daban era que los fondos asignados a gastos varios de la Presidencia de la República, que andan por los B/.30 millones, eran del perfecto conocimiento de la Contraloría, que vela por su adecuado uso. Callamos entonces en espera de los hechos. Y éstos nos dieron la razón.
SECRETO**Las tratan como partidas secretas a las que se niega acceso hasta a las autoridades de investigación criminal. Son una especie de fondos 007, con licencia para el bien y el mal. Pero se equivocan. Y vamos a darles un último consejo, para que eviten un enjuiciamiento innecesario. Lo primero es entender que la ministra de la Presidencia y la titular del despacho son solidariamente responsables.
JUICIO**Pueden enjuiciarlas cuando caiga el telón. Recuerden al gobernador que ordenó ocupar la Universidad por orden máxima. Nadie los tocó, ni a él ni a su superior. Pero al cesar sus cargos, lo único que los salvó de la cárcel fue que uno se fue al PARLACEN y el otro fue indultado. ¿Qué clase de asesor les dijo que la fiscalización de los fondos por Contraloría impide el trabajo investigativo de los fiscales?