La paz estancada en El Salvador diecinueve años después desde que se firmó la paz y una "oportunidad extraordinaria" para alcanzarla en Colombia "a pesar de su gobierno" son algunas de las voces que se han oído hoy en la Conferencia sobre Paz y Reconciliación celebrada en la localidad toledana de Illescas.
La situación en Colombia y la realidad de Guatemala, Nicaragua y El Salvador, después de la firma de su tratados de paz, han sido los temas centrales del coloquio celebrado en el seno de la Conferencia organizada con motivo del Año Internacional de la Reconciliación.
En este encuentro han participado la directora de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz, Carmen Magallón, quien ha hecho un llamamiento para acabar con la violencia simbólica y real para conseguir la paz.
También han intervenido el embajador de Nicaragua, Augusto Zamora; la embajadora de Guatemala, Anamaría Diéguez; el representante del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador Jorge Alberto Palencia Mena y el director de la organización colombiana de Derechos Humanos "Vivamos Humanos", Miguel Samper Strouss.
Samper Strouss ha hecho un repaso de los hechos ocurridos en Colombia desde que nacieron las FARC, hace cincuenta años, como consecuencia de las luchas agrarias y ha dicho que la lucha continúa, entre otros aspectos, por las "malas gestiones" del gobierno de Álvaro Uribe.
El director de "Vivamos Humanos" también ha hecho un recorrido mediante cifras de la situación actual de su país y ha resaltado que es el sexto con mayor desigualdad de riquezas y tiene casi cuatro millones de desplazados por el conflicto interno.
Además, ha denunciado al Ejecutivo colombiano por querer permitir la intervención directa de Estados Unidos por medio de la instalación de siete bases en el país y ha señalado que es algo que el Ejecutivo del país latinoamericano prometió que nunca llevaría a cabo.
A pesar de ello, ha señalado que la oportunidad para conseguir la paz en su país es ahora "extraordinaria" y puede lograrse mediante acuerdos humanitarios, el análisis y coerción de leyes como la ley de Justicia y Paz y, sobre todo, mediante un cambio semántico por parte del Gobierno respecto al conflicto en el país.
En este sentido, ha explicado que el principal problema es que el Ejecutivo no reconoce la existencia de un conflicto y, por lo tanto, tampoco que hay desplazados. Algo que, según Samper, debe solucionarse.
Además, ha apostado por conseguir la reconciliación en Colombia sin olvidar, sin embargo, la memoria.
El embajador de Nicaragua Augusto Zamora ha llamado la atención sobre las diferentes formas de violencia y, en este sentido, ha dicho que "no todas son ilegales" y ha señalado que fue el hecho de armar a la población nicaragüense el que evitó en los años ochenta que el país fuese ocupado por Estados Unidos.
La embajadora de Guatemala, Anamaría Diéguez, ha explicado la realidad de su país después de la firma de los procesos de paz en 1994 y ha señalado que "ha habido cambios" y que "nadie en Nicaragua quiere que vuelva la guerra".
Sin embargo, Diéguez ha dicho que lo necesario en estos momentos para que el país pueda desarrollarse es la construcción de la constitucionalidad democrática y la reaparición de la izquierda, que ha quedado relegada al 10 por ciento.
Por último, el representante del FMLN Jorge Alberto Palencia Mena ha señalado que después de diecinueve años desde que se firmó la paz "no ha habido los cambios que se esperaban".
Sin embargo, ha señalado que Mauricio Funes, quien llegó a la Presidencia de su país como candidato de la ex guerrilla del FMLN hace ocho meses, puede traer a El Salvador lo que necesita.
En este sentido, Palencia Mena ha explicado que ya se han producido importantes mejoras en varios sectores como en el sistema de salud o el cuerpo policial, aunque ha señalado que el país necesita dinero para poder desmontar todo el sistema creado por la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).